Distancia con una expresión del Presidente
Uno de los momentos centrales de la entrevista se produjo cuando uno de los conductores le consultó por una reciente afirmación del presidente Javier Milei, quien había señalado que “el capitalismo es el orden que Dios pensó”.
El obispo Giobando marcó distancia con esa interpretación y sostuvo que no representa la posición de la Iglesia.
“No le podemos decir que Dios es el inventor del capitalismo. Dios no inventó el capital. Dios lo que inventó fue la fraternidad”, afirmó.
El obispo explicó que, desde la perspectiva cristiana, la persona debe estar por encima de la lógica exclusivamente económica y recordó las palabras de Jesús acerca de la imposibilidad de servir simultáneamente a Dios y al dinero.
También llamó a evitar las simplificaciones en torno a conceptos como justicia social, pobreza y solidaridad.
La incertidumbre laboral
Durante la entrevista, Giobando sostuvo que la ausencia de empleo tiene un fuerte impacto sobre las familias y remarcó que la incertidumbre laboral se convirtió en una de las principales preocupaciones de la sociedad.
“La falta de trabajo desestabiliza la familia. Tremendamente. Cuando no hay medios de sostenimiento del núcleo familiar, todo se vuelve más complejo”, señaló.
En ese sentido, también cuestionó la situación de quienes desarrollan actividades informales y planteó que una parte importante del empleo en la Argentina se encuentra atravesada por la precarización.
Inteligencia artificial y mundo laboral
Monseñor Giobando vinculó esta problemática con el avance de la inteligencia artificial y la transformación tecnológica, a la que definió como una verdadera revolución laboral.
En referencia al mensaje del papa León XIV, explicó que uno de los desafíos actuales consiste en establecer principios éticos frente a los cambios que atraviesa el mundo del trabajo.
“Poner a la persona en el centro”, sostuvo como uno de los principales conceptos de la doctrina social de la Iglesia.
El obispo de Mar del Plata consideró que tanto el sector sindical como el empresarial deben avanzar en un diálogo que permita encontrar alternativas frente a los cambios tecnológicos y laborales, especialmente para los jóvenes que estudian, trabajan o se encuentran en condiciones de informalidad.
También planteó que el crecimiento tecnológico debería contribuir a reducir las desigualdades existentes y cuestionó la concentración de la riqueza y de los recursos estratégicos en pocas manos.
Una mirada sobre la realidad regional
Durante la conversación, Monseñor Giobando hizo referencia además a distintas problemáticas que afectan a la región de la diócesis de Mar del Plata.
Mencionó particularmente la transformación del sector agroindustrial, donde la incorporación de tecnología redujo la cantidad de trabajadores necesarios, además de la situación del turismo y de la actividad pesquera.
Sobre este último punto, expresó preocupación por la realidad de los trabajadores vinculados a la pesca y por la extracción de recursos del mar.
“Son realidades locales, que es lo que primeramente nos tiene que preocupar. Después, si el mundo puede revertir toda esta situación, bienvenido sea. Pero lo tenemos que empezar en casa”, afirmó.
La visita del papa León XIV
Otro de los ejes de la entrevista fue la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, Uruguay y Perú.
El prelado consideró que la llegada del pontífice representa una oportunidad para que su mensaje pueda ser escuchado por millones de personas y remarcó que se tratará principalmente de una visita pastoral.
“El Papa es el pastor universal. Es un hombre importante. No viene solamente como un jefe de Estado. Su visita no es política”, explicó.
En ese marco, señaló que la Iglesia ya ha expresado su posición sobre distintas cuestiones sociales, como la pobreza, los barrios populares, la explotación de los recursos naturales y otros debates que atraviesan a la sociedad.
También destacó la importancia de que la Iglesia continúe transmitiendo los principios vinculados con la justicia social, la solidaridad y la preocupación por quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.
Su historia y su vínculo con Balcarce
Hacia el final de la entrevista, el obispo Giobando contó aspectos de su trayectoria personal. Nacido en Santa Fe y perteneciente a la Compañía de Jesús, ingresó al seminario y fue ordenado sacerdote en 1990.
Durante su formación tuvo como superior provincial a Jorge Bergoglio, quien años más tarde se convertiría en el papa Francisco.
Después de desarrollar gran parte de su actividad pastoral en la Ciudad de Buenos Aires, fue designado obispo de Mar del Plata por el papa Francisco. Desde entonces, comenzó a recorrer las distintas localidades que integran la diócesis.
Sobre Balcarce, expresó una particular valoración y destacó su paisaje y tranquilidad.
“Me gusta mucho ir a Balcarce, encuentro una ciudad muy serena, con otro ritmo, bellísima. Yo le llamo la Comarca a Balcarce”, comentó.
Incluso relató, con humor, que en una oportunidad se detuvo a observar la cantidad de camionetas que había en la zona céntrica y bromeó con la actividad de los productores agropecuarios.
Un mensaje para los balcarceños
Antes de finalizar la entrevista, el obispo dejó un mensaje dirigido especialmente a quienes no participan activamente de la vida de la Iglesia.
“Primero seamos buenas personas”, expresó.
Monseñor Giobando sostuvo que la fe también puede manifestarse a través de las acciones cotidianas, como actuar con justicia, preocuparse por quienes están alrededor y procurar hacer el bien.
“Hacer el bien es lo más importante en la vida”, concluyó.
