Durante las inspecciones fueron secuestrados dos motovehículos: uno por falta de documentación obligatoria y otro por utilizar un caño de escape no permitido, que generaba ruidos molestos y afectaba la convivencia vecinal.
Los procedimientos se enmarcan en la Ordenanza Municipal N° 75/24, que autoriza la retención de vehículos en infracción. Los casos ya fueron derivados al Juzgado de Faltas para su resolución.
Desde el área municipal remarcaron que estos controles buscan fortalecer la seguridad vial y promover el respeto a las normas de tránsito, con el fin de mejorar la convivencia en el espacio público.
