Ambas destacaron que el principal objetivo del grupo de vecinos que decidió involucrarse en la gestión es garantizar la continuidad de una institución histórica de la ciudad, que actualmente alberga a 16 niños y niñas.
Marcela Taja explicó que la conformación de la comisión surgió a partir de una preocupación común entre varios vecinos. “Nos reunimos con la intención de sostener la institución, que tiene una trayectoria muy importante en Balcarce. Queremos mantener este espacio para los chicos que viven allí y cubrir todas las necesidades que tienen”, expresó.
Según relató, en los primeros días de gestión el grupo se encontró con múltiples aspectos que requerían atención inmediata, tanto en lo administrativo como en lo económico. Por ese motivo decidieron organizar el trabajo en distintas áreas específicas.
“Formamos pequeños grupos dentro de la comisión para abordar diferentes problemáticas. Hay un equipo de eventos que se encarga de las actividades recreativas para los chicos, un grupo de mantenimiento que atiende las cuestiones edilicias, otro que colabora en la cocina y un área de recursos humanos que trabaja en la organización del personal”, detalló.
En ese sentido, destacó el compromiso de los voluntarios, socios y vecinos que se acercan a colaborar con la institución.
Por su parte, Juana Escurdia señaló que su vínculo con el hogar comenzó hace algunos años y que asumir responsabilidades dentro de la comisión implicó un nuevo desafío.
“Hace cuatro años que estoy en contacto con la institución. Hoy la miro desde otro lugar, con más responsabilidades, pero siempre con la misma intención de acompañar a los chicos y a quienes trabajan allí”, afirmó.
La dirigente remarcó que el trabajo se realiza de manera colectiva. “Somos un grupo donde todos aportan algo muy valioso. Nos han visto en muchos eventos durante los fines de semana y eso refleja el compromiso que tenemos”, agregó.
Un panorama económico complejo
Uno de los principales temas abordados durante la entrevista fue la situación económica del hogar. Escurdia explicó que el funcionamiento de la institución depende en gran medida de un convenio con la Provincia de Buenos Aires, a través del cual se otorgan becas destinadas a cubrir parte de los gastos. Sin embargo, actualmente ese convenio no está firmado.
“El ingreso fijo del hogar son las becas provinciales. Hasta diciembre eran 30 becas que representaban alrededor de 14 millones de pesos mensuales, dinero que prácticamente se destina en su totalidad al pago de los sueldos del personal”, indicó.
El problema, según explicó, es que desde la Dirección de Niñez se propone reducir esa cantidad a la mitad. “Si se reducen a 15 becas, el dinero no alcanzaría ni siquiera para cubrir el personal necesario. La normativa exige una cuidadora cada diez chicos y nosotros necesitamos dos por turno durante las 24 horas”, señaló.
Marcela Taja coincidió en que esa reducción agravaría significativamente la situación económica. “Los gastos fijos son los mismos. No se pueden reducir porque están relacionados con el personal y con las necesidades básicas de los chicos”, explicó.
Ante este panorama, la comisión mantiene contacto permanente con el Servicio Zonal de Niñez con sede en Mar del Plata y con autoridades provinciales para intentar sostener el número de becas que recibía la institución hasta el año pasado.
Deudas heredadas
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue la deuda que la institución arrastra de gestiones anteriores.
De acuerdo con la información obtenida tras revisar la documentación contable, Taja señaló que existen 29 millones de pesos de deuda por salarios atrasados y otros 32 millones correspondientes a cargas sociales y obligaciones con ARCA (ex AFIP).
“Las cuidadoras nunca dejaron de trabajar, incluso en los momentos más difíciles, como en diciembre cuando no se había pagado ningún salario. Ellas tienen todo el derecho a cobrar lo que se les debe”, afirmó.
La dirigente explicó que la comisión se encuentra trabajando junto a contadores y abogados para regularizar la situación administrativa y avanzar en planes de pago.
El rol de la comunidad
Mientras esperan definiciones sobre las becas provinciales, la comisión viene impulsando una intensa agenda de actividades solidarias para recaudar fondos.
Ferias de ropa, bingos, eventos gastronómicos y participación en fiestas locales forman parte de las estrategias para reunir dinero que permita afrontar los gastos mensuales.
“Todos los fines de semana tenemos alguna actividad. Todo lo que se recauda es fundamental para poder pagar los sueldos y mantener el funcionamiento del hogar”, explicó Taja.
Sin embargo, aclararon que los montos obtenidos en esos eventos están muy lejos de cubrir el presupuesto mensual.
“En un bingo recaudamos alrededor de 730 mil pesos y en la presentación de una película se juntaron unos 800 mil. Pero el hogar necesita cerca de 14 millones de pesos por mes para funcionar”, detalló Escurdia.
Por ese motivo, también se busca reactivar el padrón de socios de la institución.
“La cuota de socio es pequeña, pero si lográramos contar con unos 3.000 socios que aporten entre 5.000 y 10.000 pesos mensuales sería una ayuda muy importante”, explicó Taja.
Transparencia y puertas abiertas
Durante la entrevista, ambas integrantes de la comisión coincidieron en la importancia de recuperar la confianza de la comunidad tras los conflictos que atravesó la institución en los últimos años.
“Queremos trabajar con la mayor transparencia posible. La comunidad tiene derecho a saber cómo se manejan los ingresos y egresos porque es una institución de todos los balcarceños”, sostuvo Taja.
En esa línea, indicaron que se lleva un registro detallado de donaciones, ingresos y gastos, además de establecer nuevas reglas para la organización de eventos a beneficio del hogar.
“Cuando alguien quiera hacer una actividad utilizando el nombre de la institución deberá presentar una propuesta por escrito donde se especifique cuánto se destinará al hogar”, explicó Escurdia.
Un compromiso que también involucra a la familia
Hacia el final de la charla, ambas dirigentes se refirieron al impacto personal que implica asumir la conducción de una institución con tantas responsabilidades.
Escurdia contó que su familia la acompaña en el proceso y que incluso algunos de sus familiares participan activamente en los eventos solidarios. “Mis hijos son chicos todavía, pero entienden y apoyan. Mi hermano también forma parte del grupo que colabora”, señaló.
Taja, por su parte, explicó que tras jubilarse decidió dedicar tiempo a esta tarea. “Mis hijos ya son grandes y me apoyan. Es una responsabilidad grande, pero creemos en este proyecto y en la importancia de sostener el hogar”, expresó.
Un mensaje a la comunidad
Para cerrar la entrevista, las integrantes de la comisión agradecieron el acompañamiento de vecinos, comerciantes y voluntarios que colaboran permanentemente con la institución.
“El hogar tiene una larga historia en Balcarce y cumple una función social muy importante. Nuestro deseo es que continúe funcionando y que los chicos puedan seguir teniendo un lugar donde vivir y desarrollarse”, afirmó Taja.
Escurdia agregó que existen muchas maneras de ayudar, no solo con aportes económicos.
“El tiempo y la voluntad de las personas también suman muchísimo. Invitamos a la comunidad a acercarse, a conocer el hogar y a seguir acompañando este trabajo”, concluyó.
