Tras recibir el alta médica, la menor ya se encuentra en su hogar, donde continuará con su proceso de recuperación. Como consecuencia del hecho, debió interrumpir sus actividades habituales, perdiendo días de clases y el contacto con su entorno social.
Si bien presenta una evolución favorable, aún debe completar un tratamiento antibiótico por vía oral y afrontar la recuperación de una cicatriz que será tanto física como emocional.
En esta nueva etapa, la familia adelantó que buscará reunirse con autoridades municipales con el objetivo de que se determinen responsabilidades por lo sucedido y se adopten las medidas correspondientes.
