A lo largo de más de media hora de conversación, Foglia habló de su identidad política, de sus diferencias con algunos dirigentes libertarios locales, del rol del PRO dentro de la alianza oficialista, de la situación económica del país, del gobierno municipal de Esteban Reino y hasta de las dificultades personales que implica “meterse en política”.
“Soy un vecino común, no un político tradicional”
Foglia comenzó la entrevista reconociendo que todavía se encuentra en pleno proceso de aprendizaje dentro de la política institucional: “Soy un vecino común. No estoy muy canchero con los usos políticos, pero voy aprendiendo”, expresó.
El concejal remarcó además que su desembarco en La Libertad Avanza se dio desde el PRO y no desde una construcción libertaria tradicional. “Yo entro a la alianza representando al PRO. Si rascás un poco más, fui muy partidario de Cambiemos o de Juntos por el Cambio, con valores más republicanos y democráticos”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que el espacio que más lo identificó políticamente fue justamente Cambiemos, no tanto por sus resultados económicos, sino por la convivencia de distintas corrientes internas: “A mí me enamoró ese espacio de discusión donde convivían (Elisa) “Lilita” Carrió, (Mauricio) Macri, (Margarita) Stolbizer y (Emilio) Monzó. Contrariamente a lo que muchos dicen, creo que fue una mala experiencia económica, pero un muy buen espacio de discusión política”, afirmó.
“No me siento libertario”
Uno de los conceptos que Foglia repitió durante toda la entrevista fue su diferenciación respecto de la identidad libertaria: “No me siento libertario, de ninguna manera”, señaló.
El edil explicó que dentro de la alianza existen sectores con distintas miradas y consideró que muchas veces no se comprende suficientemente el rol que tiene el PRO dentro del armado.
“Es una alianza. Quique Guillén entra desde La Libertad Avanza; yo entro desde el PRO dentro de esa alianza. Hay diferencias de impronta y de formación política”, sostuvo en referencia a Enrique Guillén.
Foglia lamentó además que algunos sectores pretendan imponer alineamientos automáticos. “No me gusta el verticalismo. Mucho menos las posturas que son simplemente ‘la contra porque sí’”, expresó.
Críticas al ajuste y a las formas del Gobierno nacional
Durante la charla, el concejal fue especialmente crítico con algunas decisiones del gobierno nacional y aseguró sentirse incómodo con determinadas políticas impulsadas por Milei. “Si llegan al poder diciendo que van contra la casta y el ajuste termina cayendo sobre los jubilados, los discapacitados o la salud pública, entonces ese no era el contrato social que se planteó”, afirmó.
Foglia señaló que muchas personas acompañaron electoralmente a Milei por el hartazgo social y económico, pero advirtió que eso no habilita cualquier tipo de medidas. “Hay un contrato social. Si prometiste ir contra los privilegios, no me ajustes con los jubilados ni con la salud”, insistió.
También cuestionó las formas del Presidente y consideró que los “arrebatos de furia” no ayudan a la convivencia democrática. “No le hace bien a nadie esa actitud furibunda. En ningún lugar del mundo podés llevar adelante algo así”, sostuvo.
“No tengo esperanzas en La Libertad Avanza”
La definición más fuerte llegó cuando fue consultado sobre si todavía tenía esperanzas en La Libertad Avanza. “No tengo esperanzas”, respondió.
Foglia desarrolló entonces una extensa reflexión sobre la necesidad de defender la industria nacional y cuestionó los modelos económicos excesivamente aperturistas. “Si la política termina siendo extractivista y dependemos solamente de la minería, el petróleo o el campo, sin industria nacional, ningún país sale adelante”, manifestó.
Incluso recordó campañas publicitarias de la última dictadura militar para ejemplificar lo que consideró históricas posturas “antiindustriales”. “Toda esa idea de que lo importado siempre era mejor nos hizo mucho daño. Si seguimos importando todo de China o Taiwán y destruimos la industria nacional, no hay futuro”, afirmó.
“La lucha hay que darla desde adentro”
Foglia explicó además por qué decidió permanecer dentro del espacio político pese a sus diferencias. “Aprendí en la vida que cuando uno se va, le allana el camino a los que no le gustan”, sostuvo.
El edil contó que anteriormente renunció a cargos laborales por disidencias internas y que con el tiempo comprendió que abandonar los lugares de discusión muchas veces fortalece justamente a quienes uno cuestiona. “La lucha hay que darla desde adentro”, resumió.
En ese marco, defendió la necesidad de que existan voces críticas dentro de cualquier espacio político: “Si no hay disidencia, estamos al horno”, afirmó.
También dejó una fuerte definición sobre el fanatismo político: “El fanatismo es lo peor que nos puede pasar. Esa obediencia ciega y debida no va conmigo”, aseguró.
“Si no critico a mi espacio, no tengo autoridad moral”
Foglia insistió varias veces en la importancia de ejercer autocrítica dentro de las propias fuerzas políticas. “Si yo no critico mi propio espacio, ¿qué autoridad moral tengo para criticar al de enfrente?”, planteó.
Y añadió: “Si realmente existiera un espacio de discusión, uno podría decir ‘esto es una porquería’ y debatirlo. Pero si directamente te bajan línea como si fueras un empleado, así no”.
El concejal también cuestionó los alineamientos automáticos y dijo sentirse incómodo con las estructuras rígidas: “A mí no me vas a bajar una línea. Discutamos posturas y veamos”, expresó.
Consultado sobre el futuro, señaló: “No tengo esperanza en La Libertad Avanza”.
“Milei es también consecuencia de los errores de la oposición”
Foglia sostuvo además que el fenómeno Milei no puede analizarse solamente desde el oficialismo actual, sino también como consecuencia de errores acumulados de distintos sectores políticos. “Creo que Milei es resultado de la mala política económica de Macri, pero también del histeriquismo de la oposición”, señaló.
En ese contexto, recordó las consignas utilizadas durante los años del macrismo y consideró que ciertos discursos extremos terminaron favoreciendo la aparición de expresiones más radicalizadas.
“Decían ‘Macri basura, vos sos la dictadura’. Bueno, mirá lo que vino después”, lanzó. Aunque aclaró que el fenómeno también responde a un contexto internacional. “Hay un movimiento mundial hacia estas derechas. Milei llegó justo en el momento adecuado”, analizó.
Su mirada sobre el gobierno municipal
Consultado sobre la gestión municipal encabezada por Esteban Reino, Foglia evitó adoptar una postura confrontativa y destacó el orden administrativo del Ejecutivo local: “Me parece un gobierno prolijo”, afirmó.
El edil destacó especialmente el manejo económico municipal y la administración de recursos, aunque reconoció falencias en infraestructura urbana. “Uno puede decir que se achancharon un poco con los baches o las luces, pero también es cierto que hay menos recursos”, explicó.
La Cooperativa Eléctrica y la falta de información
Foglia también fue consultado sobre la situación económica de la Cooperativa de Electricidad y los millonarios pasivos que se encuentran bajo análisis.
Reconoció no contar con toda la información técnica y cuestionó las demoras burocráticas para acceder a documentación. “Te mandan una nota, pasan dos semanas, llega una respuesta que no aclara demasiado y todo se dilata”, señaló.
El concejal explicó que todavía se encuentra estudiando muchos expedientes y prefirió no emitir opiniones concluyentes sobre temas en los que no se considera completamente informado. “Lo que no sé, no lo voy a falsear”, aseguró.
“No voy a ser candidato a intendente”
Sobre una eventual candidatura a intendente, Edgar Foglia fue contundente: “No, de ninguna manera. Me muero de miedo”, respondió entre risas.
El concejal reiteró que recién está dando sus primeros pasos en la política partidaria y que todavía se encuentra “en etapa de fogueo”. “Tengo tres meses de experiencia política. Seguro voy a cometer errores”, reconoció.
“Meterse en política tiene costos personales”
En uno de los pasajes más personales de la entrevista, Edgar Foglia habló sobre el desgaste que implica participar activamente en política. “Sabía que meterse en política era meterse en el barro”, expresó.
Y agregó: “Uno entra pensando en lo colectivo, pero los costos se pagan muchas veces en lo personal”.
A pesar de ello, aseguró sentirse tranquilo con su manera de actuar y reivindicó la honestidad intelectual como principal valor. “Lo que esté a mi alcance lo digo; lo que no sé, no. Yo no miento ni falseo”, concluyó.
