España logró la apertura del marcador a los 22 minutos con un gol de penal de Mikel Oyarzabal, después de que Lamine Yamal consiguió la pena máxima anticipando a Lucas Digne y recibiendo una tremenda patada del defensor, que no lo observó e intentó rechazar el balón de su área.
Con la tranquilidad del 1-0 a favor en el marcador, España sacó su mejor fútbol, con un gran juego de posesión, de toques cortos y recuperaciones rápidas, dejando sin posibilidad a Francia de igualar el encuentro. Los subcampeones del mundo se frustraron corriendo de un lado al otro en la búsqueda de recuperar el balón ante el tiki-tiki español. Mbappé, goleador del certamen junto a Messi, tuvo poquísimo el balón y apenas pudo sacar dos remates sin éxito.
Fuente: Diario Popular
