Los cafés de Mar del Plata sostuvieron la actividad durante el receso invernal

A pesar del contexto económico y de una retracción general del consumo, los cafés de Mar del Plata volvieron a convertirse en uno de los refugios elegidos durante las vacaciones de invierno.

Si bien el movimiento no alcanzó las expectativas del sector y fue dispar según la zona de la ciudad, los comerciantes coinciden en que salir a tomar un café sigue siendo un “permitido” que muchos marplatenses y visitantes mantienen para darse un gusto, encontrarse con otros o simplemente hacer una pausa en la rutina.

En Nat Coffee, ubicado en la zona de Castelli y Mitre, las vacaciones modificaron el ritmo habitual del local. Daira, una de sus responsables, explicó que durante el receso escolar comenzó a notarse una mayor concurrencia por las tardes, un horario que normalmente tiene menos movimiento.

“Nosotros solemos trabajar más durante los días de semana porque estamos en una zona de oficinas y consultorios. En vacaciones empezó a venir más gente por la tarde”, señaló en diálogo con el medio 0223.

Además, destacó un cambio en los hábitos de los clientes, que muestran un interés creciente por conocer más sobre la bebida. “La gente está queriendo aprender sobre el café, las variedades y a disfrutarlo mejor”, afirmó.

En West Coffee, el panorama también fue positivo, aunque con diferencias entre los días de la semana. Tiziana contó que hubo una importante afluencia de público, impulsada principalmente por los vecinos de la ciudad.

“Hay un montón de movimiento. No sé si es turismo, pero el público local viene y se trabajó un montón”, indicó.

Sin embargo, aclaró que el mayor caudal de clientes continúa concentrándose los fines de semana. “Nosotros el sábado y domingo trabajamos bien; los días de semana se nota más la diferencia”, explicó.

Para la barista, el café conserva su atractivo porque representa un pequeño lujo accesible en tiempos de restricciones.

“Es un permitido, un momento de distracción”, resumió.

En Uzcudun, en tanto, el balance fue más moderado. Luz señaló que hubo un incremento en la cantidad de clientes, aunque menor al esperado para el receso invernal.

“Hubo más gente, pero no tanto como se esperaba”, comentó, y recordó que el período de mayor actividad para el histórico café continúa siendo la temporada de verano. Incluso, sostuvo que los fines de semana largos dejaron mejores resultados que las propias vacaciones de invierno.

Más allá de los niveles de consumo, destacó que el café sigue siendo un espacio de encuentro. “La gente se reúne, conversa; los chicos de las motos están todos los días durante horas. Compartir la mesa es una tradición”, expresó.

Con un consumo más cuidado y clientes que priorizan las experiencias antes que las compras de mayor valor, los cafés marplatenses logran sostener el movimiento. Para muchos, sentarse a compartir una taza de café continúa siendo un pequeño gusto que resiste incluso en un escenario económico desafiante.

Fuente: 0223

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