Familias enteras, grupos de amigos y fanáticos de todas las edades se acercaron con banderas, camisetas y bombos para compartir un festejo que se extendió durante varias horas. La celebración luego se trasladó a las calles de la ciudad con una extensa caravana de vehículos, entre bocinazos, cánticos y muestras de alegría.
En el partido disputado en Atlanta, Inglaterra se había puesto en ventaja por intermedio de Anthony Gordon. Sin embargo, la reacción argentina llegó en el tramo final: Enzo Fernández igualó con un potente remate desde fuera del área y Lautaro Martínez, de cabeza, marcó el gol que selló una remontada épica y el pasaje al encuentro decisivo.
Ahora, la ilusión está puesta en el próximo domingo, cuando la Selección dirigida por Lionel Scaloni enfrentará a España en la gran final con la posibilidad de conquistar el bicampeonato del mundo.
