La propuesta contempla la incorporación de distintas especies vegetales que, con el paso del tiempo, permitirán conformar un cerramiento verde y armónico. En este marco, se recibieron 50 plantines de Ligustrum lucidum y 10 ejemplares de Eleagnus variegado, mientras que continúa la producción de nuevas plantas que serán incorporadas al lugar una vez que alcancen el tamaño adecuado para su colocación definitiva.
Las tareas se desarrollan en el marco del convenio de colaboración suscripto entre la Municipalidad de Balcarce, el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la Provincia de Buenos Aires (CIAFBA) Región Sudeste y la Asociación de Ingenieros Agrónomos de Balcarce (AIAB).
El proyecto cuenta además con el asesoramiento de Iván Cuenca, quien participa en la planificación y producción de los ejemplares que, paulatinamente, serán destinados a este espacio. También se suma a la iniciativa el vecino Sergio Rodríguez.
La imagen de referencia permite visualizar el resultado que se busca alcanzar: una pista rodeada de vegetación, con el alambrado integrado progresivamente al paisaje y un entorno más agradable desde el punto de vista estético y ambiental.
Desde la organización del proyecto se destacó que la parquización es un proceso que requiere tiempo, cuidado y crecimiento natural. Los arbustos necesitan desarrollarse y consolidarse para alcanzar el tamaño necesario y cumplir con la función prevista.
De esta manera, finalizada la etapa de cercado, comienza una nueva instancia del proyecto que apunta a transformar progresivamente la fisonomía de la pista de atletismo y lograr que, con el crecimiento de las especies seleccionadas, el verde se convierta en protagonista del entorno.
