Gerardo Mancuso en “Balcarce Vox”: advirtió sobre la influencia de los discursos violentos provenientes de los sectores de poder

El Secretario general de SUTEBA Balcarce, Gerardo Mancuso, fue entrevistado en el programa “Balcarce Vox”, que se emite cada sábado de 9 a 13 hs por FM 104.9, donde realizó un profundo análisis sobre la actualidad educativa, el contexto económico y social que atraviesa el país y los desafíos que enfrenta diariamente la escuela pública.

En una charla que combinó reflexiones pedagógicas, sindicales y políticas, Mancuso repasó su reciente asunción como secretario general del gremio docente, habló de la evolución de la educación durante los últimos veinte años, describió la situación que viven estudiantes y docentes dentro de las aulas y expresó su preocupación por las consecuencias que las políticas nacionales están teniendo sobre el sistema educativo.

Violencia y discursos

Al comenzar la entrevista, Mancuso habló sobre el aumento de la violencia. Aseguró que el deterioro de las condiciones de vida genera mayor malestar social, pero advirtió especialmente sobre la influencia de los discursos violentos provenientes de los sectores de poder.

Consideró que cuando esos mensajes bajan desde las máximas autoridades terminan legitimando conductas agresivas en distintos ámbitos de la sociedad, incluida la escuela.

Un trabajo colectivo

Mancuso explicó que asumir la Secretaría General no representa un cambio radical en su forma de trabajar, ya que considera que la actividad sindical es esencialmente colectiva.

Destacó el acompañamiento de los distintos integrantes de SUTEBA Balcarce y sostuvo que el sindicato busca combinar la experiencia de los dirigentes históricos con la incorporación de nuevas generaciones que garanticen la continuidad del trabajo gremial.

Además, señaló que continúa ejerciendo la docencia y que recientemente sumó responsabilidades dentro de la conducción provincial en el área de Educación Agraria, lo que implica mayores compromisos pero también nuevos desafíos.

“La escuela va cambiando junto con la sociedad”

Con 18 años de trayectoria docente, Mancuso afirmó que enseñar hoy es muy distinto a como lo era cuando comenzó.

Explicó que la escuela acompaña inevitablemente las transformaciones económicas, sociales y culturales del país y consideró que la Ley Nacional de Educación, sancionada en 2006, requiere una actualización, aunque aclaró que muchos de sus objetivos aún no pudieron implementarse plenamente.

Para el dirigente, uno de los principales problemas es creer que la escuela puede resolver en soledad cuestiones que exceden lo educativo. “La escuela sola no puede ni debe”.

Según sostuvo, las políticas pedagógicas necesitan estar acompañadas por políticas económicas y sociales que permitan hacer realidad los cambios que se proyectan desde el sistema educativo.

Los jóvenes de hoy: “Son más humanos”

Uno de los tramos más extensos de la entrevista estuvo dedicado a las nuevas generaciones.

Mancuso rechazó la idea de que “los jóvenes están perdidos” y sostuvo que esa afirmación se repite desde hace décadas porque cada generación tiene dificultades para comprender a la siguiente.

A su entender, los adolescentes actuales poseen una mayor sensibilidad frente al sufrimiento ajeno y una capacidad mucho más amplia para expresar sus emociones.

También afirmó que los docentes han cambiado positivamente en ese aspecto. “Hoy existe otra sensibilidad. Nuestros jóvenes no toleran la falta de respeto ni el maltrato y eso es un avance”, expresó.

No obstante, consideró que cuentan con menos espacios de encuentro que generaciones anteriores. Recordó que desaparecieron clubes, cines y otros ámbitos comunitarios que permitían el desarrollo social de los adolescentes, quedando muchas veces reducidos únicamente a “la esquina”, espacio que luego suele ser cuestionado por los propios adultos.

El futuro dejó de ser una promesa

Otro de los conceptos que desarrolló fue el cambio en la percepción que tienen los jóvenes sobre el estudio.

Recordó que décadas atrás la educación era vista como un camino seguro hacia el ascenso social. Hoy, afirmó, esa certeza prácticamente desapareció.

Según explicó, terminar una carrera o alcanzar mayores niveles educativos ya no garantiza una mejora económica, sino apenas “adelantar un lugar en la fila” para conseguir un empleo. Esa realidad, indicó, hace mucho más difícil sostener el esfuerzo cotidiano que implica estudiar.

A ello se suma una problemática familiar creciente: muchos padres trabajan jornadas cada vez más extensas y no siempre pueden acompañar a sus hijos en la rutina escolar, situación que también repercute en la asistencia y permanencia en las aulas.

La rebeldía sigue existiendo

Consultado sobre si los jóvenes conservan el espíritu rebelde, Mancuso respondió que sí, e incluso sostuvo que la rebeldía constituye un signo de salud.

A diferencia de otras épocas, señaló que hoy esa rebeldía suele expresarse frente a situaciones individuales, especialmente vinculadas al respeto, los derechos y el trato recibido.

También destacó la importancia de que los adultos aprendan a escuchar y negociar con los adolescentes. “La escucha y el diálogo son fundamentales. Nada tajante suele funcionar con un adolescente”, afirmó.

Jóvenes interesados en comprender

Mancuso también rechazó la idea de que los estudiantes no tengan interés por la realidad.

Según explicó, quizás ya no se sienten atraídos por la acumulación de datos, especialmente en tiempos de inteligencia artificial, pero mantienen intacta la curiosidad por comprender el porqué de las cosas.

Para el docente, ese momento de descubrimiento continúa siendo uno de los aspectos más valiosos de la enseñanza. Asimismo, aseguró que los jóvenes siguen necesitando referentes e ídolos y que encuentran muchas veces en los propios docentes figuras de confianza y acompañamiento.

Una escuela golpeada por la crisis

El secretario general de SUTEBA dedicó buena parte de la entrevista a describir el impacto que la situación económica tiene sobre el sistema educativo.

Señaló que los docentes sufren la pérdida del poder adquisitivo tras la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), además de los recortes en infraestructura y en distintos programas nacionales destinados a la educación de jóvenes y adultos, escuelas de jornada completa y educación profesional. Pero advirtió que el problema no termina allí. “La escuela refleja todo lo que pasa afuera”.

Explicó que el cierre de comercios, la caída del consumo, el aumento del desempleo y del costo de vida repercuten directamente sobre las familias y, en consecuencia, sobre el rendimiento de los estudiantes. “No es el mismo alumno aquel que tiene cubiertas sus necesidades básicas que quien llega con carencias alimentarias”, sostuvo.

“El hambre se nota”

Uno de los pasajes más contundentes de la entrevista llegó cuando fue consultado sobre la alimentación de los estudiantes. La respuesta fue directa. “Sí, el hambre se nota.”.

Mancuso explicó que, especialmente en las escuelas con comedor, el incremento de la demanda alimentaria es evidente. Incluso señaló que en distintos espacios comunitarios ya no concurren únicamente los niños, sino también padres y abuelos.

A esto sumó el fuerte aumento de los costos de transporte, combustible y servicios, que afectan tanto a las familias como a los docentes, particularmente a quienes trabajan en establecimientos rurales. Como ejemplo, explicó que el adicional salarial por ruralidad, que años atrás alcanzaba para cubrir combustible y mantenimiento del vehículo, hoy ya no llega siquiera para afrontar el gasto mensual de combustible.

Críticas al Gobierno nacional

Durante la entrevista también hubo espacio para el análisis político.

Consultado sobre el respaldo que Javier Milei obtuvo entre distintos sectores sociales, incluidos algunos docentes, Mancuso sostuvo que muchos ciudadanos depositaron expectativas en promesas de soluciones rápidas, aunque consideró que los problemas estructurales requieren procesos largos y políticas complejas.

Además expresó preocupación por la posible reforma previsional y por las consecuencias que, a su entender, podrían tener distintas medidas nacionales sobre el sistema educativo, la salud y los derechos laborales.

No obstante, insistió en que la respuesta debe construirse desde la organización colectiva y no únicamente desde la crítica.

Defensa de la educación pública

En el cierre de la entrevista, Mancuso dedicó un reconocimiento especial a docentes y trabajadores de la educación.

Destacó que la escuela pública continúa siendo una de las instituciones más presentes en todo el territorio argentino y recordó que son las personas quienes sostienen diariamente ese funcionamiento.

También reivindicó el sistema educativo gratuito, incluso en el nivel universitario, y llamó a defender tanto la educación como la salud pública. “La escuela siempre está. Innova, contiene, acompaña y además enseña. Eso es posible gracias al compromiso cotidiano de miles de trabajadores y trabajadoras”, concluyó.

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