El retroceso en la comparación interanual obedeció al agotamiento de la liquidez extraordinaria aportada por el aguinaldo en el mes anterior. Su ausencia, combinada con la mayor incidencia de las tarifas de servicios sobre el presupuesto familiar, profundizó la cautela del consumidor. Esto derivó en una demanda defensiva que acotó las compras a bienes indispensables de la canasta básica, fármacos recetados e insumos de reposición inmediata.
En cuanto a la percepción cualitativa sobre el estado del negocio, el 48,1% de los comerciantes consultados por la CAME sostuvo que su nivel de actividad se mantuvo estable con relación al mismo período del año anterior, cifra que evidenció un descenso de dos puntos porcentuales respecto del relevamiento de junio.Esta retracción en la lectura neutral se tradujo de forma directa en un incremento de las valoraciones pesimistas. La proporción de comercios que definió su escenario operativo como desfavorable ascendió del 43,1% al 44,5% durante el último mes, señaló el informe.
En cuanto a las proyecciones a 12 meses, el 46,3% de los relevados prevé que su nivel de actividad no experimentará cambios significativos, agregó el documento.
Respecto de las decisiones de financiamiento, el 61,5% de los locales consideró que la coyuntura resulta “desfavorable para concretar nuevas inversiones de capital”, mientras que el 14% la consideró “oportuna” y el 24,5% optó por no fijar posición.
Los rubros que registraron las mayores caídas
Seis de los siete sectores relevados finalizaron julio con bajas frente al mismo mes del año pasado. Los descensos más pronunciados correspondieron a Textil e indumentaria (-5,6%); Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-5,5%); y Alimentos y bebidas (-5,4%).
El único segmento que cerró con un resultado positivo fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, que registró una mejora interanual del 1%.
El informe de la CAME detectó que las ventas online realizadas por comercios con local a la calle tuvieron un incremento interanual del 14,9%.
Ante este panorama de márgenes comprimidos por alzas en los costos de reposición y el encarecimiento logístico, el empresariado pyme sostuvo una postura de cautela financiera, congelando planes de inversión para priorizar el sostenimiento del flujo operativo.
Fuente: Diario Popular

