Petti contó que a los 12 años recibió su primera guitarra, construida por el luthier Pedro Cambarelli. Durante varios años permaneció guardada hasta que, junto a su amigo Raúl Echeverría, decidió comenzar a estudiar y formar un grupo de folclore. Más tarde estudió bajo eléctrico con José María Curto y comenzó a transitar distintos escenarios.
A los 18 años debutó en San Lorenzo y posteriormente integró agrupaciones como Burbujas, Cristal y Profecía, además de participar de distintas experiencias musicales que lo llevaron incluso a Santiago del Estero. En 1983 grabó junto al Grupo Esperanza, experiencia que recordó como una etapa importante de su carrera.
Los bailes que marcaron una época
Durante la charla, Petti también recordó la época de los grandes bailes y el movimiento musical que existía en Balcarce y la zona. Mencionó lugares como San Lorenzo, Racing, el Club Social, Cipriano y otros escenarios donde las orquestas y grupos convocaban a numerosas personas.
Uno de los recuerdos más fuertes estuvo relacionado con los bailes de campo. Según relató, junto a Los Electrónicos y otras agrupaciones actuaron en lugares como San Alberto, El Capricho y La 27. Eran noches extensas, con viajes en colectivo, equipos que podían sufrir desperfectos y muchas horas de música, pero también experiencias que quedaron grabadas en la memoria.
Petti destacó que en aquellos años había mucho trabajo para los músicos y que una presentación podía implicar varias entradas musicales durante toda la noche. “Nada era malo, todo era experiencia”, resumió al recordar aquellos tiempos.
Los Electrónicos y grandes músicos
Otro de los capítulos de la entrevista estuvo dedicado a Los Electrónicos, agrupación con la que Petti compartió numerosas noches de baile. Recordó que cuando era adolescente iba a verlos actuar y que aquellos músicos lo deslumbraban.
Con el tiempo terminó formando parte de ese ambiente y agradeció haber sido recibido por músicos de amplia trayectoria. También recordó los históricos bailes de campo y el reconocimiento que tenían esas agrupaciones entre el público.
Petti también habló de una grabación realizada en 1994, en la que registró diez temas, algunos propios y otros Marcelo “El Flaco” Salinas y Osvaldo Fischetto. La producción contó con destacados músicos y fue realizada en Buenos Aires.
Blanco y Negro: una familia que dejó huella
La entrevista también permitió recuperar recuerdos de su paso por Blanco y Negro, donde comenzó a trabajar a los 17 años. Petti destacó especialmente a quienes lo acompañaron durante esos primeros años y aseguró que allí se formó no solamente como trabajador, sino también como persona.
“En Blanco y Negro, el ambiente de la música es una familia toda”, expresó al recordar a quienes compartieron aquella etapa. También señaló que ingresó siendo muy joven y que tuvo la posibilidad de aprender junto a personas con mucha experiencia.
Una música que sigue siendo su cable a tierra
Aunque después de la pandemia decidió alejarse de la actividad habitual en los escenarios, Petti explicó que la música continúa ocupando un lugar central en su vida.
Actualmente encuentra en la guitarra una manera de disfrutar su tiempo y desconectarse de las obligaciones. No busca perfeccionarse ni tocar para demostrar nada, sino simplemente disfrutar: la música, según explicó, le permite llenar aquellos momentos libres de la vida.
También contó que dedica tiempo a caminar, trotar, hacer yoga y aprender a través de videos, además de disfrutar especialmente de sus doce nietos y un bisnieto.
El cariño que permanece
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista fue la cantidad de mensajes que llegaron durante el programa. Amigos, colegas y personas que alguna vez bailaron con su música aprovecharon la oportunidad para saludarlo y recordar aquellas noches.
Petti reconoció que todavía se sorprende cuando sale a hacer sus compras o trámites y se encuentra con personas que le cuentan alguna historia vinculada a los bailes. Esos encuentros, según explicó, le permiten comprobar que aquellas canciones y aquellas noches continúan formando parte de la memoria de mucha gente.
Así, entre anécdotas, canciones y recuerdos, Miguel Ángel Petti volvió a encontrarse con una parte importante de su propia historia: la de un músico que durante décadas hizo bailar a varias generaciones y que, aunque hoy transita una etapa diferente, mantiene intacto el vínculo con la música y con el público que todavía lo recuerda con afecto.

