Se trata del sistema denominado Cobro por Transferencia, impulsado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que permitirá a bancos y proveedores no financieros de crédito debitar directamente las cuotas de un préstamo desde la cuenta donde el cliente recibió los fondos, siempre que exista una autorización previa.
La medida se implementará en un contexto marcado por el aumento de la mora en el sistema financiero y busca ofrecer un mecanismo más eficiente para garantizar el cumplimiento de los pagos.
Cómo funcionará el nuevo sistema
El esquema será aplicable únicamente a nuevos créditos.
Al momento de solicitar el préstamo, el cliente deberá otorgar su consentimiento para que la entidad financiera pueda debitar automáticamente las cuotas desde la cuenta elegida para recibir el dinero.
Según la normativa del Banco Central, las cuotas deberán mantener un importe fijo durante toda la vida del crédito y no podrán superar el 30% de los ingresos del tomador, con el objetivo de evitar situaciones de sobreendeudamiento.
De esta manera, si una persona solicita un préstamo a través de una billetera virtual o un banco y decide acreditarlo en una cuenta de otra entidad, quien otorgó el financiamiento podrá cobrar las cuotas desde esa misma cuenta en caso de incumplimiento.
Notificaciones y límites para los débitos
La regulación también establece distintos resguardos para los usuarios.
Las entidades deberán informar al cliente con al menos un día de anticipación antes de realizar el débito correspondiente.
Además, sólo podrán efectuar un intento inicial de cobro y hasta dos reintentos adicionales, programados a las 48 y 96 horas posteriores. El usuario podrá revocar la autorización en cualquier momento, con efecto inmediato.
Desde el Banco Central sostienen que la herramienta busca modernizar los sistemas de cobranza y reforzar la seguridad de las operaciones financieras.
Dudas y cuestionamientos del sector
Aunque el organismo ratificó que el sistema comenzará a funcionar el lunes, su implementación genera reparos entre bancos y fintech.
Según trascendió, distintas entidades solicitaron una prórroga o la postergación de la medida al considerar que todavía restan resolver aspectos técnicos para su puesta en marcha.
Entre las principales observaciones figura el alcance limitado de la herramienta. El mecanismo sólo podrá actuar sobre la cuenta donde fue acreditado el préstamo, lo que, según referentes del sector, podría reducir significativamente su utilización.
También existen cuestionamientos relacionados con las cuentas remuneradas, los fondos comunes de inversión y las operaciones con dólar MEP, cuyos saldos no podrán ser utilizados para realizar los débitos automáticos.
Impacto sobre la morosidad
La iniciativa fue presentada como una alternativa para mejorar los niveles de recupero de créditos en un escenario donde aumentan las dificultades de pago, especialmente en el segmento de préstamos digitales y financiamiento no bancario.
Sin embargo, dentro del sector financiero consideran que su efecto será acotado y que podría beneficiar principalmente a entidades pequeñas o financieras especializadas.
Mientras el Banco Central mantiene firme la fecha de implementación, el mercado seguirá de cerca el funcionamiento de esta nueva modalidad, que busca fortalecer la cobranza sin recurrir a mecanismos compulsivos y con autorización previa de los usuarios.
