El actor se refirió a su actual espectáculo, “Total anormalidad”. Anticipó que lo presentará por primera vez en Balcarce el domingo 11 de octubre a las 20 hs. Será en la Casa de la Cultura y del Bicentenario, con entrada libre y salida a la gorra. Recordó otras propuestas que realizó a lo largo de su carrera, entre ellas “Desinteligencia Artificial”. Explicó que su trabajo surge de observar permanentemente lo que sucede y buscar nuevas formas de encontrar humor en situaciones de la vida cotidiana.
Uno de los principales ejes de la entrevista fue su concepción del denominado humor político. Stoppelman marcó una diferencia y sostuvo que “no existe el humor político, existe el humor de actualidad”, al considerar que la política es solamente una parte de todo aquello que atraviesa diariamente a la sociedad.“Voy a hablar del supermercado, de la vida cotidiana, de los achaques, de los dolores, del médico, del pendrive, de la tecnología... y en el medio va a aparecer toda la realidad política”, señaló sobre su espectáculo.
El humorista también habló sobre las dificultades que existen actualmente para hacer humor sobre determinados personajes y situaciones. Según planteó, algunas circunstancias de la realidad son tan particulares que terminan siendo difíciles de superar desde la ficción.
El humor y los cambios en los medios
Durante la entrevista, Stoppelman analizó además la transformación que sufrió el humor en la televisión argentina. Recordó una época en la que existían numerosos programas de ficción y humor que permitían trabajar a actores, guionistas, productores y técnicos.
En su opinión, la desaparición de esos espacios también provocó que se perdiera una cantera de nuevos talentos. A esto sumó el crecimiento de las plataformas digitales, YouTube y las redes sociales, que modificaron la manera en que el público consume contenidos.
También cuestionó que buena parte de la televisión actual se base en personas hablando frente a una cámara, un formato que considera más económico pero que, a su entender, dejó de generar el espacio necesario para desarrollar nuevos actores y humoristas.
En ese marco, reivindicó especialmente la radio y la capacidad que tiene el medio para permitir que cada oyente imagine lo que sucede detrás del micrófono.
La construcción del humor
Adrián Stoppelman contó que continúa escribiendo prácticamente todos los días y que su trabajo requiere estar permanentemente atento a las noticias y a las situaciones que pueden convertirse en material humorístico.
Consultado sobre cuánto tiempo le lleva preparar sus intervenciones radiales, respondió: “Pueden ser cinco minutos o cinco horas”.
Según explicó, algunas ideas aparecen rápidamente, mientras que otras requieren buscar información, revisar antecedentes y encontrar una manera diferente de abordar un tema que muchas veces ya fue tratado en medios y redes sociales.
“El desafío es no aburrirme yo y encontrarle alguna cosa original, y un remate sobre todo”, sostuvo.
También contó que conserva un archivo con sus trabajos y que revisarlo le permite observar cómo fue cambiando la realidad del país. En ese sentido, marcó diferencias entre los temas que utilizaba para hacer humor años atrás y las situaciones que actualmente forman parte de la vida cotidiana.
Su mirada sobre el humor actual
Otro de los puntos abordados fue la transformación del lenguaje humorístico. Stoppelman explicó que determinados recursos que décadas atrás generaban sorpresa hoy dejaron de producir el mismo efecto porque se incorporaron al lenguaje cotidiano.
También diferenció la parodia de la sátira y señaló que el humor necesita encontrar permanentemente nuevas formas de sorprender al público.
Para el humorista, una de las características fundamentales del género es llevar una situación hacia un lugar inesperado. Comparó ese mecanismo con la magia: hacerle creer al espectador que algo va a suceder de determinada manera y luego llevarlo hacia otro lugar.
Un recuerdo especial de Balcarce
Durante la charla surgió además su vínculo con la ciudad. Stoppelman contó que conoce Balcarce desde su infancia y que conserva recuerdos de aquellos viajes familiares hacia la costa atlántica.
Recordó especialmente las excursiones que realizaban desde Mar del Plata hacia distintos puntos de la zona durante los días en los que no podían ir a la playa, entre ellos Balcarce.
También evocó sus visitas al Autódromo “Juan Manuel Fangio” y recordó, entre risas, haber manejado el automóvil de su padre dentro del circuito cuando era chico.
Presentación en Balcarce
En el tramo final de la entrevista, Stoppelman confirmó que realizará una presentación en Balcarce durante el fin de semana largo de octubre, además de dos funciones previstas en Mar del Plata.
El humorista aclaró que el espectáculo será diferente de la propuesta que el público puede conocer a través de sus intervenciones junto a Víctor Hugo Morales.
“Son dos medios distintos”, explicó, al remarcar que en el escenario tendrá libertad para desarrollar una propuesta propia.
Según adelantó, será un espectáculo dirigido a un público adulto, en el que abordará situaciones de la vida cotidiana y utilizará la actualidad como uno de los principales elementos para construir los diferentes momentos de la función.
Adrián Stoppelman destacó además que sus presentaciones no estarán centradas exclusivamente en la política, sino que recorrerán temas cotidianos como el supermercado, la tecnología, los médicos, los dolores, los achaques y distintas situaciones con las que el público puede sentirse identificado.
Finalmente, valoró la posibilidad de volver a Balcarce y encontrarse personalmente con personas que durante años lo escucharon a través de la radio.
“La radio llega a lugares que uno no imagina”, sostuvo, y destacó el vínculo que se genera con los oyentes aun cuando se encuentran a cientos de kilómetros de distancia.
Sobre el cierre, dejó una definición sobre el espíritu que busca transmitir con su espectáculo: “Lo más importante no es que me vengan a ver. Lo más importante es ir a un lugar a pasarla bien”, concluyó.

