A través de un comunicado, el área municipal lamentó que una celebración destinada a promover el encuentro, el compañerismo y la participación de los estudiantes de sexto año de las escuelas secundarias se haya visto afectada por situaciones de violencia.
“La Estudiantina es un espacio de encuentro, participación, compañerismo y sana competencia, pensado para que los estudiantes puedan compartir experiencias, desarrollar sus capacidades y construir recuerdos que formen parte de una etapa fundamental de sus vidas”, señalaron.
En ese sentido, remarcaron que “la violencia nunca puede ser el camino para resolver un conflicto” y sostuvieron que ninguna diferencia o discusión justifica una agresión física. Asimismo, convocaron a la comunidad a reflexionar sobre lo sucedido para evitar que estos episodios se naturalicen o vuelvan a repetirse.
Uno de los principales puntos del comunicado estuvo dirigido al papel de los adultos en la prevención de estas situaciones. Desde la Dirección de Juventud consideraron fundamental acompañar a los adolescentes, establecer límites, intervenir responsablemente y brindar herramientas para la resolución pacífica de los conflictos.
“La formación, el cuidado y la protección de nuestros jóvenes son responsabilidades compartidas entre las familias, las instituciones educativas y toda la comunidad”, expresaron.
También hicieron especial hincapié en la actitud de quienes presencian hechos de violencia y optan por registrarlos con sus teléfonos celulares en lugar de intervenir o buscar ayuda.
“Frente a una situación de violencia, nuestra primera reacción no debería ser sacar el celular, grabar y difundir lo ocurrido, sino comprender que hay personas involucradas, que su integridad está en riesgo”, advirtieron.
En esa línea, señalaron que filmar y viralizar una agresión no constituye un acto neutral, ya que detrás de cada video existen personas, familias y consecuencias que trascienden el momento.
Por otra parte, desde la dependencia municipal reafirmaron la necesidad de generar espacios de participación, escucha y contención para los adolescentes, promoviendo vínculos saludables y herramientas que permitan afrontar los conflictos sin recurrir a la violencia.
Además, pusieron el área a disposición de las autoridades educativas para colaborar en las acciones que consideren necesarias y acompañar el trabajo institucional y distrital.
Finalmente, el comunicado concluyó con un llamado a la responsabilidad colectiva: “La juventud merece espacios para encontrarse, crecer y disfrutar. Como comunidad, tenemos la responsabilidad de hacerlos posibles y seguros”.
