“Estamos muy felices de haber podido reunir a todas las sedes en este festejo. Fue una tarde cargada de propuestas innovadoras, donde cada rincón del polideportivo se llenó de entusiasmo y participación”, destacó Fara Cunqueiro, coordinadora del programa.
El espacio, que depende de la Secretaría de Desarrollo Social, promueve el derecho al juego como parte esencial de la infancia y trabaja para que cada chico y chica pueda disfrutar de una niñez plena, acompañada y cuidada.
El club cuenta con un equipo interdisciplinario de veinte profesionales –docentes de educación física, profesores de arte, psicólogos, trabajadores sociales, nutricionistas, diseñadores y psicopedagogas– que brindan contención y acompañamiento en distintos barrios de la ciudad.
“El objetivo es que ningún niño esté solo o expuesto a situaciones de riesgo. Queremos que se sientan protegidos, valorados y rodeados de personas que los guíen con afecto y compromiso”, remarcó Cunqueiro.
En sus nueve años de trabajo, el programa no solo ha impulsado el juego y el aprendizaje colectivo, sino también valores como el esfuerzo, la perseverancia y la confianza en los propios sueños.
El “Club después del Cole” se consolida así como un espacio de inclusión, cuidado y amor por las infancias, una construcción colectiva que sigue transformando realidades desde hace casi una década.
