Todo comenzó cuando personal de la DDI, a través del Gabinete de Homicidios, llegó con una orden de detención a una vivienda de República Árabe Siria al 800. Al advertir la presencia policial, Cornejo abrió fuego e hirió en la pierna al efectivo Gustavo Damián Arce. Luego escapó hacia los fondos de la manzana e ingresó a otra casa, donde se atrincheró con tres personas como rehenes, acompañado por otros dos hombres.
La tensión se incrementó cuando desde el interior de la vivienda arrojaron una granada para impedir el ingreso de la policía. El fiscal Carlos Russo, junto con la cúpula policial, evaluó incluso la posibilidad de convocar a un negociador. En el lugar se desplegó un amplio operativo que incluyó a la DDI, la UTOI, el GAD, grupos motorizados y personal médico.
Finalmente, cerca de las 20, el grupo GAD irrumpió en la casa y logró rescatar a los rehenes. En el patio encontraron a Cornejo muerto de un disparo y a uno de sus cómplices herido, quien fue trasladado al HIGA. Otro individuo fue detenido por orden del fiscal Russo.
En un primer momento se desconocían las circunstancias de la muerte de Cornejo, aunque luego fuentes oficiales confirmaron que se trató de un suicidio.
Cornejo era intensamente buscado por el homicidio de Ordoñez, ocurrido el 4 de mayo. Durante la investigación se determinó que Leonardo Olivares Hormazabal (35), amigo del prófugo, lo había ayudado a ocultarse y a eliminar pruebas clave para la causa.
