La propuesta fue impulsada por la Dirección de Políticas de Inclusión, desde donde destacaron el balance positivo de la experiencia, marcada por el aprendizaje, la integración y el compañerismo. Durante la actividad, los jóvenes tuvieron la oportunidad de tomar contacto con el entorno natural, enfrentar el desafío de ingresar al agua y vincularse con participantes de otras instituciones.
Según señalaron desde el área, la iniciativa permitió fortalecer la confianza personal, promover la autonomía y generar espacios que favorecen la participación activa de las personas con discapacidad. Además, resaltaron la importancia de este tipo de propuestas para fomentar la inclusión social y el desarrollo integral a través del deporte.
Tras la jornada, los participantes regresaron a la ciudad con entusiasmo, nuevas experiencias y aprendizajes que, según indicaron los organizadores, refuerzan el valor de continuar impulsando este tipo de actividades.
