Se prevé que la velocidad constante del viento se ubique entre los 35 y 50 km/h, aunque la mayor peligrosidad radica en las ráfagas, que podrían alcanzar los 90 km/h. En sectores serranos y zonas costeras, el impacto podría ser aún más severo, con registros que superarían los 100 km/h en los momentos de mayor inestabilidad.
Este escenario se verá agravado por la presencia de lluvias y chaparrones de acumulados moderados, junto con una posible crecida del nivel del mar durante la tarde en localidades costeras cercanas. Los especialistas advierten que las condiciones comenzarán a desmejorar desde las primeras horas de la mañana, alcanzando su pico de intensidad entre el mediodía y la noche, con una mejora prevista recién hacia la madrugada del lunes.
Ante la inminencia del fenómeno, el municipio solicita a la población actuar con máxima prudencia y responsabilidad. Se recomienda asegurar o retirar objetos que puedan ser desplazados por el viento en patios, balcones o terrazas, evitar circular por espacios públicos con arboledas, postes o estructuras inestables, y postergar traslados innecesarios, permaneciendo a resguardo durante el período crítico.
Para reportar incidentes o solicitar asistencia, permanecen habilitados los números de emergencia: 103 (Defensa Civil), 107 (SAME) y 100 (Bomberos Voluntarios). En este tipo de situaciones, la prevención y el cumplimiento de las recomendaciones oficiales resultan fundamentales para resguardar la seguridad de la comunidad.
