Estados Unidos e Irán ya negocian un acuerdo de paz en Medio Oriente

Estados Unidos e Irán se dan cita este sábado en Pakistán para lanzar un nuevo proceso de negociación que ponga fin a las hostilidades en Medio Oriente y devuelva la libre navegación al estrecho de Ormuz. Lo hacen en medio de las líneas rojas mutuas y de las dudas sobre el alcance del alto el fuego pactado 'in extremis' cuando expiraba el ultimátum dado por el presidente norteamericano, Donald Trump, para arrasar con la infraestructura civil iraní y sus amenazas de “borrar una civilización”.

A 40 días de la guerra iniciada por EE.UU. e Israel, las negociaciones en Islamabad vuelven a poner sobre la mesa las discrepancias entre las partes y sacarán a la luz las desconfianzas mutuas, toda vez que Washington y Tel Aviv ya atacaron por sorpresa en medio de varias rondas de negociaciones para un acuerdo nuclear con Irán en febrero.

Esas conversaciones indirectas facilitadas por Omán no llegaron a producir resultados y descarrilaron finalmente con la guerra iniciada contra Teherán, que ya en su primera jornada se saldó con la muerte del líder supremo Ali Jamenei y la cúpula política y militar iraní. El conflicto dejó también más de 3.000 fallecidos en el país centroasiático y llevó la inestabilidad a una decena de países del Golfo y de Medio Oriente.

La delegación estadounidense está encabezada por el vicepresidente, JD Vance, que antes de viajar a Pakistán señaló que hay “directrices claras” de Trump sobre cómo negociar con Teherán y advirtió a la parte iraní que no trate de “engañar” a Washington, con la amenaza velada de que retomará la ofensiva contra la República Islámica y de que el alto el fuego pactado con Teherán se trata de una “tregua frágil”.

Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, condicionó el comienzo de las negociaciones al levantamiento de sanciones y a la extensión de la tregua a Líbano.

El escenario de las conversaciones entre EE.UU. e Irán

La mesa de negociación en Islamabad, iniciada este sábado con el encuentro mantenido entre JD Vance y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, tiene un equilibrio muy precario, debido a que las líneas rojas y las condiciones mutuas dificultan que haya una base mínima para dar pasos adelante en las conversaciones.

Mientras que Estados Unidos se propuso que Teherán reabra el estrecho de Ormuz y aduce que esto forma parte del alto el fuego, Irán recalca que el primer paso de Washington debe ser levantar las sanciones y garantizar la extensión de la tregua a Líbano, después de que el Ejército israelí haya recrudecido la ofensiva contra el país vecino y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, se niegue a parar los ataques, aduciendo que está en una campaña contra a la milicia chií de Hezbolá, pese a aceptar sentarse a negociar próximamente con las autoridades de Líbano.

A este respecto, Vance minimizó el hecho de que Líbano no quede incluido en el alto el fuego, como defiende la Casa Blanca, y avisó que sería “una tontería” que las negociaciones con Irán “se vengan abajo” por la continuación de las hostilidades en un tercer país. “Nunca hicimos esa promesa. Nunca dimos a entender que fuera a ser así”, subrayó, pese a que el mediador, Pakistán, sí hizo referencia explícita a que Líbano quedaba dentro del pacto.

Fuente: Diario Popular

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