Durante una entrevista telefónica con el programa “Balcarce Vox”, que se emite los sábados de 9 a 13 hs por FM 104.9, el legislador alertó sobre un crecimiento significativo de la desocupación, que —según indicó— ya alcanza el 9,7% en zonas urbanas y el 7,5% a nivel nacional. En ese contexto, advirtió que la problemática se agrava en los cordones industriales de las grandes ciudades y vinculó esta situación con el cierre de miles de empresas.
En ese sentido, Pitrola puso como ejemplo el conflicto en la empresa FATE, donde, según describió, fueron despedidos más de 900 trabajadores y actualmente se sostiene una ocupación en reclamo de continuidad productiva. “Es la punta de un iceberg de unas 23.000 empresas que han cerrado en los últimos años”, afirmó.
El diputado también hizo foco en la caída de la actividad industrial, al señalar que el sector registra un retroceso promedio cercano al 8,7% anual, con rubros particularmente afectados como el automotor, el textil y los productos para el hogar. “Muchas fábricas no cierran, pero están trabajando por debajo del 50% de su capacidad. Eso demuestra que se está destruyendo el tejido productivo del país”, sostuvo.
Para Pitrola, uno de los factores centrales de esta crisis es la contracción del mercado interno, producto del deterioro salarial. En esa línea, aseguró que los ingresos del sector público han perdido alrededor de un 30% de su poder adquisitivo, mientras que en el ámbito privado la caída ronda el 10%. “Sin consumo, no hay inversión posible”, remarcó.
Asimismo, cuestionó la política oficial en materia de paritarias, al considerar que el Gobierno impone techos salariales por debajo de la inflación. “Se presentan como libertarios, pero intervienen directamente en las negociaciones salariales”, expresó.
En el plano social, el dirigente de izquierda criticó la eliminación de programas de asistencia como “Volver al Trabajo”, al señalar que miles de beneficiarios dejarán de percibir ingresos básicos. Según explicó, se trata de un recorte que impacta no solo en las familias afectadas, sino también en las economías regionales y el comercio local.
Por otra parte, Pitrola advirtió sobre el nivel de endeudamiento y cuestionó medidas vinculadas a la explotación de recursos naturales, como los cambios en la legislación sobre glaciares, que —según dijo— buscan favorecer el ingreso de divisas sin resguardar intereses estratégicos. También criticó el régimen de incentivos a grandes inversiones (RIGI), al considerar que permite a empresas mantener divisas en el exterior.
En el plano político, el legislador confirmó que impulsa junto a la diputada Romina Del Plá un pedido de juicio político contra el presidente, al que acusó de incumplir leyes aprobadas por el Congreso y fallos judiciales. “Estamos ante un gobierno que actúa por fuera de la Constitución”, afirmó.
Consultado sobre el clima social, Pitrola consideró que existe un creciente malestar en la población, aunque señaló que aún no logra canalizarse en una respuesta organizada. “Hay bronca suficiente, pero una rebelión popular requiere condiciones y conducción”, explicó.
En ese marco, cuestionó el rol de la dirigencia sindical, a la que acusó de sostener la gobernabilidad, y planteó la necesidad de una mayor articulación del movimiento obrero y social. También destacó las recientes movilizaciones en defensa de la universidad pública como posibles puntos de partida para una mayor conflictividad.
Al cierre, Pitrola lanzó críticas al funcionamiento de la Cámara de Diputados, al sostener que atraviesa uno de sus peores momentos institucionales desde que integra el cuerpo. Cuestionó a legisladores que, según indicó, “se esconden, levantan la mano y se van”, y calificó como “vergonzante” esa actitud. También criticó el nivel de algunos discursos en el recinto y mencionó la defensa de beneficios crediticios para funcionarios frente a la falta de acceso a la vivienda para millones de argentinos. “Hay 10 millones de personas que no tienen una primera vivienda”, remarcó.
Además, señaló una desconexión entre las decisiones políticas y las necesidades sociales, y apuntó contra la formación de algunos diputados, al afirmar que “no pueden dar un discurso sin leer” e incluso “a veces leen uno equivocado”, lo que, a su entender, refleja un deterioro del debate parlamentario.
Finalmente, sostuvo que gran parte del Congreso responde a intereses concentrados y vinculó esa orientación con el rumbo del Gobierno nacional. Pese a ese escenario, expresó su confianza en la movilización social: “Hay que tener fe en el pueblo argentino, que es muy luchador, en particular sus trabajadores”, concluyó.
