“Nosotros arrancamos hace seis años dando una merienda y hoy asistimos con merienda, almuerzo y cena a familias de distintos barrios. Este verano tuvimos alrededor de 40 chicos, pero ahora ya estamos entre 100 y 150 niños y familias”, explicó durante una entrevista radial con el programa “Balcarce Vox”, que se emite cada sábado de 9 a 13 hs por FM 104.9.
El merendero funciona en la vivienda de Hoyos, ubicada en calle 116 entre 11 y 13, detrás de los barrios de la estación. Su teléfono es 2266-514386. Allí, junto a un grupo de colaboradores, preparan viandas y meriendas gracias únicamente a las donaciones de vecinos y empresas locales.
“Tenemos familias muy numerosas. No viene una mamá con un solo chico. Son familias con tres, cuatro o cinco hijos. Hay madres solas, abuelas, tías, matrimonios, papás que se hacen cargo de los nenes. Cada familia es un mundo y nosotros no estamos para juzgar, estamos para ayudar”, expresó.
CADA VEZ MÁS PERSONAS DEMANDAN ASISTENCIA: Según relató, en los últimos meses comenzaron a acercarse personas que hasta hace poco podían sostenerse por sus propios medios. “La gente viene con mucha timidez, con mucha vergüenza. Hay hombres que trabajan en changas o en el campo y cuando llueve no pueden salir a trabajar. Te cuentan que hace dos días no comen”, sostuvo.
También señaló que creció notablemente la cantidad de jubilados y pensionados que recurren al merendero. “Muchos abuelos vienen con el recibo de sueldo pensando que tienen que justificar su situación. Y uno les dice que no hace falta. Hay gente grande que tiene que elegir entre comprar los remedios o comer”, lamentó.
Durante el invierno pasado, incluso organizaron entregas de viandas a domicilio para adultos mayores que no podían acercarse al lugar. “Un grupo de chicos del barrio salía en auto a llevarles guiso o polenta a los abuelos porque estamos lejos del centro y muchos no podían venir”, recordó.
EMERGENCIA HABITACIONAL: Hoyos afirmó que el problema habitacional es otro de los grandes dramas que atraviesan muchas familias balcarceñas. “Hay una emergencia habitacional muy grande. Vas a una casa y viven varias familias en un mismo terreno. Levantan una piecita donde pueden porque no hay lugar. Hay muchísimas mamás solas alquilando”, indicó.
SIN AYUDA ESTATAL: La referente social también habló sobre las dificultades que enfrentan para sostener el merendero. “Nosotros no recibimos subsidios ni ayuda fija del Estado. Todo es a pulmón. Cocinamos con lo que dona la gente. Antes la alita de pollo costaba mil pesos el kilo y hoy con cinco mil pesos comprás dos kilos”, detalló. Destacó que ni la Nación, ni la Provincia ni la Municipalidad realizan aporte alguno al merendero.
En ese sentido, explicó que muchas veces no pueden publicar que tienen comida disponible porque la demanda supera lo que logran cocinar. “A veces hacemos 15 o 20 viandas y, si publicamos, se acerca muchísima gente. Entonces entregamos paquetes de fideos, harina o pan para que se puedan llevar algo”, señaló.
Además, advirtió que el frío traerá nuevas necesidades. “Este invierno va a ser más bravo que el anterior. La gente necesita leña, garrafas y abrigo. Una garrafa está entre 22 y 23 mil pesos y dura una semana”, dijo.
CAMPAÑA SOLIDARIA: Actualmente, el Merendero Doña Norma lanzó una campaña solidaria para recolectar ropa de abrigo, frazadas, medias, calzado y alimentos no perecederos. También necesitan harina, grasa, leche y productos para cocinar guisos y polenta. Aseguró absoluta transparencia en el destino de los alimentos u otros objetos para las personas necesitadas e invitó a quienes puedan a que lleven los alimentos y colaboren en su propia preparación en la cocina del merendero.
Entre las ayudas permanentes que reciben, Hoyos destacó el acompañamiento del Molino Balcarce y del tambo El Capricho, que colabora con leche y quesos. “Gracias a ellos ya no tenemos la preocupación de conseguir leche para los chicos”, afirmó. También resaltó la valiosa coordinación efectuada por Marcio Cunqueiro para la entrega de alimentos y otros artículos de imperiosa necesidad.
La coordinadora también remarcó el valor de la solidaridad de los vecinos. “Si hace seis años seguimos en pie es por la gente de Balcarce. Hay muchísima gente solidaria que siempre aporta un granito de arena”, aseguró.
Expresó que no reciben asistencia del Banco de Alimentos, ya que el merendero no puede asumir el pago de la cuota que dicho banco requiere.
Ana Hoyos reconoció que la situación genera angustia. “Nos gustaría cerrar el merendero porque eso significaría que cada chico puede comer en su casa. Pero sinceramente creemos que este año vamos a tener que trabajar mucho más”, concluyó.
Quienes deseen colaborar pueden acercarse a calle 116 entre 11 y 13, casa 48, comunicarse al 2266-514386 o buscar en redes sociales “Merendero Doña Norma”.
