La renuncia se produce tras un prolongado período de cuestionamientos, iniciado por denuncias vinculadas al patrimonio del funcionario y profundizado con el correr de las semanas, lo que generó tensiones dentro del oficialismo y dificultó su continuidad al frente de la Jefatura de Gabinete.
Adorni confirmó su decisión mediante una carta pública. En el texto sostuvo que fue víctima de “operaciones mediáticas”, rechazó las acusaciones en su contra y afirmó que fue tratado como “delincuente y corrupto” sin pruebas.
Además, reivindicó su paso por el Gobierno, agradeció la confianza del presidente Javier Milei y de Karina Milei, y aseguró que continuará acompañando el proyecto oficialista desde el lugar que le corresponda. “Cierro esta etapa tranquilo y sereno, pero, por sobre todo, con la conciencia tranquila y firme en mis convicciones”, expresó.
Hasta último momento, el Gobierno había mantenido una postura de respaldo hacia el funcionario, aunque la acumulación de conflictos terminó modificando la estrategia. En la Casa Rosada consideraron que sostener a Adorni implicaba mantener abierto un frente de discusión que complicaba la agenda política y legislativa del oficialismo.
La decisión también estuvo atravesada por la postura de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien había impulsado el ascenso de Adorni desde la vocería presidencial hacia la Jefatura de Gabinete. Sin embargo, en las últimas horas habría dejado de respaldar su continuidad.
Fuente: Diario Popular
