El trámite comienza con la elección de un podador habilitado e inscripto en el Registro de Podadores Urbanos (RPU). Luego, el vecino deberá completar el formulario correspondiente para que personal de la Dirección de Espacios Públicos realice una inspección técnica y, si corresponde, emita la autorización por escrito.
La poda solo se autoriza en casos justificados, como ramas que dificulten la circulación, interfieran con cables o servicios, representen riesgo de caída o puedan provocar daños sobre viviendas. No se autorizan intervenciones motivadas por la caída natural de hojas, flores o frutos.
Desde el municipio recordaron que está prohibido contratar personas no habilitadas o realizar podas sin la autorización correspondiente, ya que ambas situaciones constituyen una infracción y pueden derivar en sanciones tanto para el podador como para el frentista.
Las consultas pueden realizarse por WhatsApp al 2266-447042, de lunes a viernes, de 8 a 12.30, o a través del formulario digital: https://forms.gle/znnux5a7qp1pGSc37.
