Con estos resultados, el sector acumula una baja del 6% durante los primeros cuatro meses del año y continúa operando por debajo de los niveles de actividad alcanzados en períodos anteriores.
La utilización de la capacidad instalada se ubicó en el 39,8%, lo que representa una disminución de 6,8 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes del año pasado. Se trata de uno de los niveles más bajos registrados en términos históricos y confirma una tendencia preocupante: la actividad metalúrgica acumula diez meses consecutivos de caídas interanuales.
El informe, elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de ADIMRA, señala que la retracción se mantiene en gran parte del entramado productivo, afectando tanto a las distintas regiones del país como a las diversas cadenas de valor que integran el sector.En materia de empleo, las empresas metalúrgicas registraron una caída interanual del 2,2%, mientras que la dotación de personal disminuyó un 0,2% respecto de marzo. Estos indicadores acompañan el retroceso observado en el nivel general de actividad.
Por rubros, la fundición encabezó las bajas con una contracción del 8,9%, seguida por la maquinaria agrícola, que mostró una caída del 8,6% y registró su primer resultado negativo del año. También se observaron descensos en bienes de capital (-6,8%), equipamiento médico (-6,3%), otros productos de metal (-4,4%), autopartes (-2,9%) y equipos y aparatos eléctricos (-2,6%). La única excepción fue el segmento de carrocerías y remolques, que creció un 1,9%.
El análisis por cadenas de valor también reflejó resultados negativos. Las empresas vinculadas al sector agrícola registraron una caída del 9,5%, seguidas por minería (-5,6%), consumo final (-5,5%), automotriz (-4,6%), alimentos y bebidas (-4%), petróleo y gas (-3,5%), energía eléctrica (-1,9%) y construcción (-1,1%).
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, sostuvo que “la nueva variación mensual refleja que la recuperación de la actividad aún presenta desafíos importantes, en un contexto donde la utilización de la capacidad instalada continúa en niveles reducidos para el sector”. Además, señaló que “la industria metalúrgica sigue atravesando un escenario de demanda moderada en distintos segmentos de actividad, lo que genera dificultades para muchas empresas”.
La caída de la actividad también se reflejó en las principales provincias industriales del país. Buenos Aires registró el descenso más pronunciado, con un 5,9%, impulsado principalmente por los sectores de bienes de capital y fundición. Le siguieron Santa Fe (-5,1%), Córdoba (-4,1%), Entre Ríos (-3,8%) y Mendoza (-2,4%).De cara al corto plazo, las perspectivas tampoco muestran señales claras de recuperación. Según el relevamiento, siete de cada diez empresas consultadas no esperan mejoras en su producción durante los próximos tres meses.
Ante este panorama, Del Re remarcó la necesidad de generar condiciones que impulsen la inversión, la producción y el sostenimiento del empleo en el sector.
Fuente: Diario Popular


