Rufino tiene 7 años y sufrió una grave hipoxia al nacer, una falta de oxígeno que le provocó una lesión cerebral. Contra todos los pronósticos médicos, logró salir adelante tras permanecer dos meses internado en neonatología y, desde entonces, realiza un intenso proceso de rehabilitación con kinesiología, terapia ocupacional, fonoaudiología, equinoterapia, natación, música y su escolaridad en la Escuela N° 19 de Los Pinos.
Durante la entrevista, sus padres explicaron que conocieron la posibilidad de un tratamiento con tecnología Cytotron luego de ver la película “Los dos hemisferios de Lucca”. Tras insistentes gestiones y contactos con la clínica, este año lograron obtener un turno para noviembre en la India.
El tratamiento consta de tres ciclos de 28 días y busca estimular las células cerebrales para generar nuevas conexiones neuronales, con el objetivo de mejorar funciones motoras, la deglución y la calidad de vida del niño. Los médicos que evaluaron el caso consideran que Rufino reúne condiciones favorables para acceder a esta terapia.
Para concretar el viaje, la familia estima que necesitará alrededor de 90.000 dólares, monto que incluye el tratamiento, traslados y estadía durante los tres ciclos. En una primera etapa deberán reunir aproximadamente 30.000 dólares, de los cuales deberán abonar un anticipo durante septiembre para asegurar el turno.
Jennifer destacó que la respuesta de la comunidad ha sido muy positiva desde el inicio de la campaña. “Valoramos cada ayuda, desde una pequeña transferencia hasta quienes colaboran difundiendo la campaña o colocando urnas en los comercios. Todo suma y puede transformar la vida de Rufino”, expresó.
Por su parte, Darío señaló que en los primeros días ya lograron recaudar unos 7.000 dólares, aunque reconoció que aún resta un largo camino para alcanzar el objetivo.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante transferencias al alias “TodosxRufino”, a nombre de Jennifer Andrea Guridi, o comunicarse con la familia al teléfono 2266-419089. Además, se realizarán rifas, ventas solidarias y distintas actividades para continuar reuniendo fondos.
Con la esperanza puesta en noviembre y el respaldo de la comunidad, la familia continúa trabajando para que Rufino pueda acceder a una oportunidad que podría marcar un antes y un después en su calidad de vida.

