“Dorada S.A. informa el cierre definitivo de la operación industrial de su planta ubicada en Llavallol”, señala el comunicado exhibido en el ingreso de la fábrica, propiedad del Grupo Beltrán, que fue encontrado por los trabajadores cuando llegaron al lugar.
El texto atribuye la decisión a “un prolongado proceso que buscó revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que afectaban la viabilidad del establecimiento” y agrega que la compañía “llevó adelante distintas medidas destinadas a mejorar la competitividad de la planta, sostener su actividad y preservar las fuentes de trabajo”, sin lograr “las condiciones necesarias para asegurar una operación sostenible”.
El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) rechazó el anuncio y presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. La organización espera que la cartera laboral confirme una audiencia virtual para este jueves con representantes de la compañía.
Mientras aguardan esa instancia, los trabajadores instalaron una carpa frente al establecimiento y se organizan para mantener una permanencia por turnos. La empresa no les permite ingresar a la planta, aunque aseguró que los salarios estarán garantizados hasta la fecha anunciada para el cierre.
Una fábrica en crisis
No es la primera crisis que atraviesa la compañía en los últimos años. Ya había tomado una decisión similar en abril de 2020, en plena pandemia, cuando cerró el establecimiento pese al decreto que prohibía despidos y suspensiones. En aquella oportunidad, atribuyó la medida a “un desmedido reclamo salarial de los gremios de Federación Aceitera”, que consideró “excesivamente oneroso” para su actividad. El cierre se revirtió dos días después, tras un acuerdo con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
En octubre de 2024, la planta detuvo su producción, anticipó las vacaciones del personal y lanzó un plan de retiro voluntario. En enero de 2025, la empresa notificó a unos 150 operarios que no continuarían en sus puestos y que se les pagaría la mitad de la indemnización. El conflicto tuvo la intervención de la Provincia y, en la actualidad, permanecen allí unos 35 operarios.
Fuente: Diarios Bonaerenses
