Según la investigación, el efectivo Francisco Ruiz se habría comunicado con Franco Jesús Ojeda y le habría solicitado las claves para desbloquear el dispositivo. De acuerdo con la acusación, le propuso eliminar información que pudiera comprometerlo en una causa por drogas, a cambio de una contraprestación cuyo monto no trascendió.
La maniobra no habría llegado a concretarse debido a la intervención de otra integrante de la fuerza, quien descubrió la conversación entre ambos y aportó información a la investigación.
Ruiz y Ojeda ya se habían conocido durante un allanamiento realizado en la celda del expolicía. En aquel procedimiento, Ruiz, que por entonces prestaba funciones en la Delegación de Drogas de Balcarce, tuvo contacto con el teléfono que había sido secuestrado a Ojeda y que posteriormente debía ser sometido a un análisis.
Entre el 2 y el 10 de julio, según consta en la investigación, Ruiz habría mantenido comunicaciones con Ojeda y realizado el ofrecimiento. La intención atribuida al efectivo era acceder al contenido del dispositivo y eliminar aquellos mensajes que pudieran resultar comprometedores para el detenido.
El teléfono había sido secuestrado en el marco de una investigación por una infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes. Según la acusación, la maniobra buscaba favorecer a Ojeda e impedir que determinada información del aparato pudiera ser incorporada a la causa judicial.
El testimonio que permitió detectar la maniobra
Un elemento clave para avanzar en la investigación fue la declaración de otra efectiva de la misma dependencia, quien tenía asignado el análisis del teléfono celular de Ojeda.
Su testimonio permitió aportar información sobre las conversaciones y el ofrecimiento que habría realizado Ruiz. De esta manera, la investigación pudo determinar que el efectivo habría intentado intervenir sobre el contenido del dispositivo aprovechando su condición de funcionario policial.
La causa estuvo a cargo del fiscal Rodolfo Moure, quien reunió los elementos que permitieron solicitar y concretar la detención del oficial.
Ruiz no habría llegado a acceder al contenido del teléfono ni a eliminar los mensajes. Sin embargo, quedó imputado por el ofrecimiento de realizar esa maniobra.
El policía se negó a declarar y fue imputado por el delito de “encubrimiento doblemente agravado por tratarse el hecho precedente de un delito especialmente grave y por su condición de funcionario público”.
El expolicía detenido en junio
Conforme publicó el diario La Capital, Ojeda se encontraba detenido desde el 24 de junio, acusado de comercializar estupefacientes en su domicilio de calle Maipú, entre 5 y 7, de Balcarce, donde precisamente prestaba funciones como integrante de la Delegación de Drogas Ilícitas.
En ese procedimiento, sus propios compañeros allanaron la vivienda y encontraron, dentro del ámbito de su custodia, dos envoltorios con cocaína de 3,4 gramos cada uno y otro con 5 gramos de marihuana, presuntamente destinados a la comercialización.
Además, se secuestraron una pistola calibre .380 cargada con una munición, una pistola calibre .22 con una bala en la recámara y una carabina calibre .22, sin la correspondiente autorización legal.
A partir de ese procedimiento, Ojeda quedó alojado en la Unidad Penal N° 44 de Batán, en el marco de una causa caratulada “Tenencia ilegítima de sustancias estupefacientes con fines de comercialización, tenencia de arma de fuego de uso civil condicional y resistencia a la autoridad”.
