La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec había informado que el primero y el segundo semestre del año pasado registraron, para el conjunto de la población, niveles de pobreza del 31,6% y 28,2%, respectivamente. En cuanto a la indigencia, la última medición alcanzó el 7,5%, 1,3 puntos porcentuales más que en el semestre anterior, cuando había sido del 6,3%.
La información ya había sido anticipada por especialistas y entidades privadas que siguen la evolución socioeconómica del país, entre ellas la consultora Ex Quanti, la Universidad Católica Argentina (UCA), el Cedlas y la Universidad Di Tella. Los distintos análisis advertían sobre un incremento de la cantidad de personas en situación de pobreza desde hacía, al menos, tres trimestres.
De acuerdo con el informe oficial, la pobreza afectó en promedio a 9,6 millones de personas de las poco más de 30 millones que viven en los 31 conglomerados urbanos relevados por la EPH. Si el porcentaje se proyectara al conjunto de la población, aunque con los posibles sesgos propios de la muestra —especialmente porque la incidencia podría ser mayor en sectores rurales—, serían más de 15 millones las personas que no reúnen los ingresos necesarios para superar la línea de pobreza.
La estimación alcanza a 15.008.740 personas, unas 1.927.578 más que las registradas, en promedio, durante el último semestre de 2025.
De esta manera, durante los últimos seis meses unas 11.000 personas por día habrían caído en la pobreza. En tanto, la indigencia alcanzó en promedio al 7,5% de la población, equivalente a casi 3,5 millones de personas, frente al 6,3% registrado seis meses antes, cuando afectaba a unos 2,9 millones.
En ese período, la cantidad de personas en situación de indigencia habría aumentado en más de 560.000, a un promedio de unas 3.111 personas por día.
Los datos, sin embargo, fueron cuestionados por algunos sectores, que señalan que la medición se sostiene sobre la evolución de índices de inflación y canastas que consideran subestimadas, mientras que los ingresos estarían sobreestimados. En particular, sostienen que las estimaciones para los asalariados no registrados reflejan incrementos superiores al promedio.
La situación es aún más crítica entre los niños y adolescentes. La pobreza alcanzó al 44,5% de los niños de 0 a 14 años, frente al 41,3% registrado seis meses atrás. Por su parte, la indigencia afecta al 10,8% de ese grupo etario, cuando a fines de 2025 alcanzaba al 8,6%.
Fuente: Diarios Bonaerenses
