“Hay mucha gente y cada vez más, y hay un aumento de la cantidad de personas que vienen a decir: ‘Ya no puedo más, necesito que me ayuden’”, afirmó.
Pérez Massa explicó que el Centro Provincial de Atención ya no se concibe únicamente como un espacio destinado al tratamiento de las adicciones, sino que aborda de manera integral distintas situaciones relacionadas con la salud mental y los consumos problemáticos.
“El CPA es un centro provincial de atención y en algún momento se decía Centro Provincial de Atención a las Adicciones. Hoy hablamos del Centro Provincial de Atención, porque todo lo que es salud mental está incluido dentro de nuestro trabajo”, señaló.
La profesional recordó que forma parte del equipo desde 2007 y destacó como un hecho importante que, a partir de un convenio entre el Ministerio de Salud bonaerense y el Municipio, el CPA haya podido contar con un espacio estable para desarrollar sus actividades.
Actualmente, el CPA desarrolla su importante labor en el ex CAPS Balcarce, ubicado en 53 bis y 20, de lunes a viernes, de 9 a 16 horas.
“Durante todos estos años hemos venido cambiando de lugar, un poco atrás, un poco allá, sin tener un espacio de referencia, y hoy hemos logrado eso”, explicó Massa, quien remarcó que contar con una sede permite también avanzar en nuevos dispositivos de atención grupal.
Desde allí se desarrollan tareas de asistencia, prevención y promoción de la salud mental y de los consumos problemáticos. En materia preventiva, Pérez Massa señaló que el equipo trabaja actualmente con establecimientos educativos secundarios mediante el programa “La Salud Mental Entre Todos y Todas”, impulsado a partir de un convenio entre los ministerios de Salud y Educación.
Una problemática que atraviesa a toda la sociedad
Consultada sobre la cantidad de personas que llegan al CPA por problemas vinculados con las adicciones, Florencia Pérez Massa fue contundente: “Sí, son muchas”. Según explicó, el trabajo se realiza de manera articulada con diferentes organismos e instituciones, entre ellos Patronato de Liberados, Patronato de Paz, el Servicio Local de Protección y Promoción de Derechos de Niños, Salud Mental del Hospital y el Servicio Social municipal.
La licenciada en psicología sostuvo que son menos quienes llegan por iniciativa propia, debido a que muchas veces la persona que atraviesa un consumo problemático no reconoce inicialmente que existe un problema.
“Hay mucha gente y cada vez más, y hay un aumento de la cantidad de personas que vienen a decir: ‘Ya no puedo más, necesito que me ayuden’”, afirmó.
En ese contexto, remarcó que el CPA también recibe a familiares, amigos, compañeros de trabajo o vecinos que buscan orientación frente a una situación de consumo.
“Muchas veces llega la familia a comentar, a poner en palabra una situación que necesita ser escuchada”, explicó. En esos casos, el objetivo es acompañar y construir estrategias que permitan ayudar a la persona afectada y también al entorno familiar.
“No importa si sos menor o no, con un teléfono cualquiera accede”
Uno de los momentos centrales de la entrevista estuvo relacionado con las distintas formas que adoptan actualmente los consumos problemáticos.
Pérez Massa aclaró que el abordaje no se limita a sustancias como el alcohol, el tabaco, la marihuana o la cocaína, sino que también contempla otras conductas, entre ellas la ludopatía.
“El juego hoy es un tema que está ganando un montón de espacio en nuestra sociedad”, advirtió, al referirse especialmente a las plataformas de apuestas a las que se puede acceder mediante dispositivos tecnológicos.
“Hoy, con un teléfono, un dispositivo tecnológico, cualquiera accede a eso. Entonces, no importa si sos menor o no. ¿Quién sabe? Cuando vos estás detrás de un dispositivo, si vos tenés 18 años, si vos tenés 15, ese es un tema”, planteó.
También hizo referencia al uso excesivo de los teléfonos celulares, especialmente entre adolescentes, y a sus consecuencias sobre los hábitos cotidianos y el descanso.
En ese sentido, cuestionó el lugar de los adultos frente a estas situaciones: “Si mi hijo está toda la noche con una pantalla en la mano, ¿Dónde estoy yo? ¿Qué lugar me cabe?”.
El impacto de la sociedad de consumo
Durante la entrevista, uno de los conductores del programa planteó una reflexión acerca del rol de quienes se benefician económicamente de las distintas formas de consumo y cuestionó las estrategias que solamente buscan atender las consecuencias del problema.
La profesional coincidió con parte de ese planteo y reconoció la frustración que muchas veces genera el trabajo cotidiano frente a una problemática de enorme complejidad.
“Por momentos es muy frustrante también el trabajo nuestro”, reconoció. Y agregó: “Te quedas sin herramientas, o sentir que ayudas a uno y tenés un millón que no llegan”.
Sin embargo, destacó la importancia de sostener el acompañamiento: “Después de muchos años uno entiende que todo esto igualmente suma”.
Frente a la pregunta acerca de si existe esperanza ante el crecimiento de los consumos problemáticos, fue categórica: “Si yo creyera que no hay ningún tipo de esperanza, sería en vano todo lo que hacemos todos los días”.
Para Pérez Massa, cuando una persona reconoce que necesita ayuda y se compromete con un tratamiento, “ahí hay que estar y ahí hay que acompañar”.
La importancia de construir una demanda
Otro de los temas abordados fue la situación de las personas que llegan al CPA derivadas por la Justicia, por Patronato de Liberados o en el marco de causas relacionadas con situaciones de violencia.
La profesional explicó que no todos llegan con una voluntad concreta de realizar un tratamiento y que, en esos casos, comienza un proceso destinado a generar una demanda propia.
“Se trata de empezar ahí a construir, a tejer junto con el paciente, a tratar de generar una demanda, que pueda haber una pregunta o una problematización ahí donde no la hay”, detalló.
Según Pérez Massa, algunos logran involucrarse y reconocer que tienen un problema, mientras que otros concurren simplemente para cumplir con un requisito judicial.
“Hay otros que realmente se logra ahí tallar y construir una demanda”, sostuvo, aunque aclaró que es un proceso que “no se logra de un día para el otro”.
“El consumo no distingue clases sociales”
La Lic. Florencia Pérez Massa también señaló que, desde su experiencia en el CPA, los consumos problemáticos han aumentado durante los últimos años.
“Yo creo que han aumentado en todos estos años, cada vez más. No es solamente en Balcarce, creo que esto es una situación que nos atraviesa a nivel país”, afirmó.
La profesional vinculó esta situación con la facilidad de acceso a diferentes sustancias y con las características de la sociedad actual.
“El consumo no distingue clases sociales”, remarcó. “Cambia a veces el tipo de sustancia, cambia la forma de consumo, pero hoy estamos atravesados por esto. Estamos inmersos en una sociedad de consumo”.
También se refirió a la relación entre las crisis económicas, la falta de trabajo y los consumos, aunque aclaró que no existe una relación automática entre una situación económica adversa y una adicción.
“No todos los que están en una necesidad o tienen una situación económica o están en crisis o perdieron el trabajo recurren a las sustancias”, explicó.
En este punto, puso el acento en la necesidad de analizar cada caso de manera particular: “Detrás de todo esto hay un sujeto y hay un sujeto particular. Por eso, cuando generalizamos y metemos a todos en la misma bolsa es peligroso”.
Una mirada centrada en la persona
Para Pérez la Lic. Pérez Massa, detrás de un consumo problemático existe una persona que atraviesa un padecimiento y cuyo consumo puede estar funcionando como una forma de intentar afrontar otros conflictos.
“Tenemos delante una persona que está sufriendo. Entonces tratemos de entender qué es lo que le está pasando, qué lo llevó a eso para poder ayudarlo a encontrar otras alternativas más sanas para él”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que la respuesta no pasa únicamente por el derecho penal, sino por comprender las causas y circunstancias que atraviesan a cada persona.
“Seguramente ese consumo viene a tapar un montón de cosas en la vida de esa persona”, señaló.
Un espacio abierto a la comunidad
Sobre el final de la entrevista, la Lic. Pérez Massa insistió en invitar a la comunidad a acercarse al CPA no solamente cuando existe una situación extrema, sino también para realizar consultas y recibir orientación.
“Siempre va a haber alguien que los va a recibir, que los va a escuchar”, afirmó.
Además, destacó que el espacio no debe ser entendido exclusivamente como un lugar destinado a quienes tienen un consumo problemático, sino como un recurso disponible para toda la comunidad.
“Queremos que sea un espacio para la comunidad. No es un espacio del CPA, es un espacio de la comunidad”, expresó.
Por último, dejó una definición que sintetizó buena parte de su mirada sobre el trabajo que desarrolla junto al equipo: “El trabajo no es fácil, pero siempre hay algo para hacer. Siempre hay algo que es posible. Por ahí no es posible todo”.
Florencia Pérez Massa recordó que el CPA funciona de lunes a viernes, de 9 a 16 horas, en 53 bis y 20, y reiteró que tanto las personas que atraviesan una problemática como sus familiares, amigos o allegados pueden acercarse para consultar, orientarse y buscar acompañamiento.
