Del sur argentino a Balcarce
Nacido el 16 de noviembre de 1975 en Río Gallegos, Bliger llegó a Balcarce a los 17 años junto a su familia. Su padre, oriundo de esta ciudad, había regresado luego de varios años en el sur y se instaló nuevamente en Balcarce, donde la familia estuvo vinculada al Club Mitre.
El deporte ocupó un lugar importante desde su infancia. Comenzó a jugar al básquet a los cinco años en el club Ferrocarril de Río Gallegos y durante su adolescencia también practicó fútbol. Con el paso de los años, el básquet se convirtió en una de sus grandes pasiones y actualmente continúa jugando en categorías Seniors.
En Balcarce integra el equipo de Ferro +40, mientras que también participa en la categoría +48 con Mesa Chica de Mar del Plata, dentro de la Liga Atlántica. Sobre su recorrido en el básquet, recordó los comienzos de la categoría +40 en la ciudad, cuando el grupo estaba conformado por apenas ocho o diez jugadores y atravesaba los primeros torneos con resultados adversos. Con el tiempo, el equipo creció hasta alcanzar los 20 integrantes y consiguió consagrarse campeón.
Para Bliger, el básquet representa mucho más que una actividad deportiva. Destacó especialmente los vínculos de amistad que se generan dentro y fuera de la cancha, con encuentros, cenas y momentos compartidos entre los integrantes de los distintos equipos.
Una historia atravesada por distintos deportes
Su relación con el deporte también estuvo marcada por el fútbol. A los 16 años tuvo la posibilidad de probarse en Ferro de Buenos Aires y quedó seleccionado, aunque poco después sufrió una importante lesión en la rodilla que demandó un año de recuperación y terminó condicionando su continuidad en el fútbol.
A lo largo de su vida también incursionó en el fútbol de salón, bowling y motociclismo, además de mantenerse vinculado al automovilismo acompañando a distintos pilotos. En ese sentido, recordó experiencias junto a Diego Pardo y Mauro Malena, entre otros, y manifestó sus expectativas por el regreso del automovilismo a Balcarce.
El vínculo con el deporte también se trasladó a su familia. Bliger contó que sus tres hijos son futbolistas: los dos mayores juegan en la Liga Tandil y su hija menor integra las divisiones de Amigos Unidos. En ese sentido, remarcó la importancia de que los chicos puedan crecer dentro de un club y disfrutar de la actividad deportiva más allá de los colores que representen.
La gastronomía como herencia y forma de vidaLa otra gran parte de su vida está relacionada con la gastronomía, una actividad que heredó de sus padres. Su padre fue cocinero internacional y trabajó durante años en el ámbito gastronómico, mientras que su madre también estuvo vinculada a esa actividad.
Bliger contó que trabajó durante una década para una empresa vinculada al Hotel Costa Galana, experiencia que le permitió desempeñarse en distintas tareas dentro de la gastronomía, entre ellas como mozo, cocinero y bartender.
En 2001 comenzó su propio camino empresarial con Barman Drinks. El emprendimiento nació inicialmente con barras móviles para casamientos, cumpleaños de 15 y otros eventos, y con el paso del tiempo se transformó en un servicio integral de catering y barras de tragos.
Actualmente cuenta además con dos food trucks, uno destinado a comidas y otro preparado para servicios de bebidas y barras de tragos. La empresa participa habitualmente de distintos eventos de la ciudad y la zona, entre ellos la Fiesta Nacional del Automovilismo y la Fiesta Nacional del Postre.
Entre las creaciones que recordó durante la entrevista se encuentra el “Balcarce cocktail”, una propuesta inspirada en el tradicional postre Balcarce y llevada al formato de un trago. Según explicó, la preparación reúne distintos ingredientes característicos del postre y fue patentada por la empresa.
En cuanto a la cocina, señaló que se identifica especialmente con los platos clásicos de bodegón. Entre sus especialidades mencionó el bife de chorizo con champiñones, el bife al verdeo y una combinación de ambas preparaciones, además de tallarines al ajillo con pollo.
Bliger también destacó el rol de las personas que forman parte de su equipo de trabajo. Aseguró que, después de 25 años de actividad gastronómica, muchos de quienes trabajaron con él terminaron convirtiéndose en amigos y que considera a sus empleados como parte de su familia.
Al hablar del futuro, planteó su deseo de que la actividad gastronómica pueda recuperarse luego de una etapa en la que, según describió, disminuyó considerablemente la cantidad de eventos y el movimiento del sector. También explicó que no tiene entre sus planes abrir un restaurante propio, ya que considera que ese tipo de emprendimiento demanda una dedicación permanente que hoy no está dispuesto a asumir.
La entrevista permitió conocer distintas facetas de Roberto “Tito” Bliger: el deportista que continúa disfrutando del básquet, el futbolista que debió sobreponerse a una importante lesión, el gastronómico que convirtió una herencia familiar en un emprendimiento y, fundamentalmente, una persona que encontró en el deporte, el trabajo y los vínculos personales algunos de los pilares de su historia de vida.

