El otro interesado fue el grupo liderado por Roggio SA, cuya oferta alcanzó los 285 millones de dólares. Según informó Noticias Argentinas (NA), ambas propuestas quedaron por debajo de los 450 millones de dólares que pretendía obtener el Gobierno nacional.
AySA presta servicios de agua potable y saneamiento a más de 14 millones de personas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Su cobertura comprende la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense.
En la zona norte, opera en Vicente López, San Isidro, San Fernando, Tigre, San Martín, Escobar, San Miguel, Malvinas Argentinas, Pilar y José C. Paz. En el oeste, abarca Tres de Febrero, Hurlingham, Ituzaingó, Morón, Merlo, Moreno y La Matanza, mientras que en el sur presta servicios en Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Quilmes, Almirante Brown, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela y Presidente Perón.
La operación representa una de las privatizaciones más importantes impulsadas durante la gestión del presidente Javier Milei. El 10% restante del capital accionario continuará en manos de los trabajadores, mediante el Programa de Propiedad Participada, administrado por el sindicato que conduce José Luis Lingeri.
La concesión tendrá una duración de 30 años, hasta 2056, con posibilidad de extenderse por una década más. Entre las obligaciones previstas para el futuro adjudicatario figura una inversión total de 15.040 millones de dólares, destinada a mejorar y ampliar la infraestructura.
Además, se establece como objetivo incrementar la cobertura del servicio de agua potable del 75,3% al 78,9%, mientras que el acceso a la red cloacal deberá pasar del 63,9% al 65,3%.
El proceso marcaría el regreso de la prestación del servicio a manos privadas, dos décadas después de que el gobierno de Néstor Kirchner rescindiera el contrato con el grupo francés Suez, que administraba el sistema desde su privatización en 1993, durante la presidencia de Carlos Menem, bajo la denominación Aguas Argentinas.
Fuente: Diarios Bonaerenses
