Fuentes judiciales confirmaron que el imputado se entrevistó con el abogado penalista Lucas Tomini, negó ser consumidor —a diferencia de la madre— y pidió que se incorporen distintos elementos de prueba en el marco de la investigación.
La causa se inició a partir de una denuncia presentada por la mujer, a quien durante el procedimiento se le secuestraron elementos vinculados al consumo de estupefacientes. “Solicitamos que, mientras avanza la instrucción de la causa, los niños queden al cuidado de otros familiares y no de la mujer”, sostuvo el letrado.
El acusado fue trasladado nuevamente a la Unidad Penal N°44 de Batán, donde permanece imputado por el delito de suministro de estupefacientes agravado por tratarse de menores de edad, una figura que contempla penas de entre 6 y 20 años de prisión.
Fuente: 0223
