La iniciativa promovida por la administración de Javier Milei busca reducir el alcance geográfico del beneficio y volver al esquema original establecido en 2002, que contemplaba únicamente a las provincias patagónicas (incluido el distrito bonaerense de Patagones), la región de la Puna y el departamento mendocino de Malargüe.
De esta manera, quedarían excluidas del régimen ampliado en 2021 amplias zonas de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y San Luis. Según estimaciones oficiales, alrededor de 3,35 millones de hogares dejarían de estar alcanzados por el esquema actual, aunque el Gobierno aseguró que el beneficio continuaría para quienes acrediten necesidad económica.
En la provincia de Buenos Aires, unos 1,24 millones de hogares distribuidos en 94 municipios perderían el descuento, lo que representa aproximadamente el 20% del total de usuarios del territorio bonaerense. Para esos sectores, el impacto en las boletas podría ubicarse entre el 40% y el 100%, dependiendo del nivel de consumo y del encuadre dentro del nuevo sistema.
Además del impacto en Buenos Aires, se estima que también quedarían afectados unos 680.000 usuarios en Córdoba, 500.000 en Santa Fe y 400.000 en Mendoza.
Actualmente, el régimen de Zona Fría se financia mediante un recargo del 7,5% sobre el precio del gas que pagan todos los usuarios del país, generando un fondo estimado en $460.000 millones. Sin embargo, durante 2025 ese mecanismo no alcanzó para cubrir el costo total de los subsidios y el Estado debió aportar cerca de $200.000 millones adicionales, monto que el Ejecutivo busca reducir con esta reforma.
Balcarce entre los municipios que quedarían fuera del beneficio
Entre los distritos bonaerenses que perderían el alcance ampliado del régimen figuran Balcarce, General Pueyrredón (Mar del Plata), Bahía Blanca, Tandil, Necochea, Villa Gesell, Pinamar, La Costa, Coronel Suárez, Olavarría, Azul, Junín, Pergamino, San Nicolás y otros municipios del interior provincial.
La reforma contempla que más de 1,69 millones de hogares de las zonas incorporadas en 2021 y con ingresos superiores a tres canastas básicas —actualmente estimadas en más de $4,1 millones— dejarían de recibir el subsidio. En paralelo, alrededor de 1,8 millones de hogares ubicados en regiones consideradas de mayor severidad climática mantendrían el beneficio.
No obstante, uno de los puntos que aún genera incertidumbre es el mecanismo de reempadronamiento y los criterios que definirán quiénes conservarán el subsidio bajo el nuevo esquema.
Cuánto podría aumentar la tarifa de gas
En caso de convertirse en ley, el beneficio dejaría de aplicarse sobre el total de la factura y pasaría a alcanzar únicamente el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), reduciendo el efecto del subsidio.
Actualmente, el descuento oscila entre el 30% y el 50%, según la zona.
Un informe del IERAL de Fundación Mediterránea advirtió que los mayores aumentos recaerían sobre usuarios que hoy están dentro de la ampliación de Zona Fría y que no cumplan con los requisitos del futuro esquema focalizado. En algunos casos, las facturas podrían duplicarse.
Como ejemplo, se menciona el caso de usuarios de Bahía Blanca, donde una factura promedio podría pasar de cerca de $19.945 a $39.890 mensuales. Otras proyecciones privadas indican que, en promedio, las boletas de gas en territorio bonaerense podrían registrar aumentos cercanos al 55% durante los próximos meses.
En el caso de usuarios actualmente alcanzados por el descuento y con consumos similares a los utilizados en las simulaciones, el impacto final dependerá del nivel de ingresos, el consumo registrado y si logran ingresar al futuro esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Con información de Diarios Bonaerenses
