Más de 35 efectivos trabajaron intensamente para contener el avance de las llamas, que se habrían originado en un campo perteneciente a la familia Echeverría, donde actualmente se desarrolla la construcción de un barrio privado. De acuerdo con la información recabada, el fuego se habría iniciado a partir de tareas de limpieza realizadas en el predio. Si bien en un primer momento se asistió a un foco ígneo, vecinos del sector indicaron que no habría sido el único episodio registrado.
Durante la tarde del sábado, un foco menor evolucionó rápidamente hasta convertirse en un verdadero “hilo de fuego” que comenzó a ascender por la sierra. A pesar del despliegue de distintas líneas de ataque, las características del terreno y el avance sostenido de las llamas dificultaron las tareas de control.
Las acciones se mantuvieron hasta la medianoche, momento en el que se dispuso una pausa operativa, para luego retomarse durante la madrugada. El Club Teléfonos fue utilizado como punto de concentración y logística para el personal interviniente. Asimismo, un helicóptero del Operativo Sol permaneció a disposición ante una eventual necesidad de apoyo aéreo.
En paralelo, vecinos del barrio La Movediza expresaron nuevamente su preocupación por los daños ambientales que generan este tipo de incendios y cuestionaron la falta de controles en los trabajos de limpieza que se realizan en la zona serrana.
Finalmente, la llegada de la lluvia resultó clave para complementar el esfuerzo realizado por los Bomberos, cuyo compromiso, profesionalismo y desgaste físico permitieron evitar que el incendio se propagara y ocasionara consecuencias aún mayores.
