Durante la entrevista, el investigador —oriundo de Balcarce— expresó su entusiasmo por regresar a la ciudad y compartir conocimientos científicos con la comunidad. La propuesta, explicó, combinará divulgación, música en vivo y participación del público, con la presencia de la Orquesta Escuela Infanto Juvenil.
García detalló que la charla abordará tres ejes principales. En primer lugar, cómo la música permite sincronizar los ritmos del cuerpo —como la respiración o el pulso— e incluso alinearlos con los de otras personas. En segundo término, remarcó su rol en la salud cerebral, destacando que la exposición cotidiana a la música contribuye a fortalecer la llamada “reserva cognitiva”, clave para afrontar el envejecimiento o enfermedades neurológicas. Por último, presentará una plataforma de inteligencia artificial desarrollada por su equipo, capaz de identificar las emociones y conceptos que despiertan distintas melodías.
El especialista también explicó que escuchar música y tocar un instrumento generan efectos distintos en el cerebro. Mientras todas las actividades musicales favorecen el funcionamiento cognitivo, la práctica instrumental sostenida produce cambios estructurales en áreas cerebrales específicas.
Consultado sobre su uso terapéutico, García fue contundente: la música es una herramienta válida y ampliamente utilizada. En ese sentido, mencionó avances en musicoterapia aplicados a patologías como el Alzheimer y el Parkinson, así como investigaciones recientes que demuestran beneficios del baile en pacientes con trastornos del movimiento.
En relación al aprendizaje, sostuvo que no existe un único tipo de música ideal para estudiar, ya que su efecto depende de la relación personal con cada estilo. Sin embargo, advirtió que en algunos casos puede actuar como distractor si genera demasiada estimulación.
Otro aspecto destacado fue el vínculo entre la música y el desarrollo humano. Según explicó, su influencia comienza incluso antes del nacimiento y se extiende a lo largo de toda la vida, con impactos tanto emocionales como cognitivos. En los niños, además, representa una herramienta de superación personal y de construcción social a través del trabajo en conjunto.
El evento será con entrada libre y gratuita, aunque se invita al público a colaborar con alimentos no perecederos o artículos de limpieza. García señaló que la iniciativa busca no solo acercar la ciencia a la comunidad, sino también visibilizar el trabajo cultural local y generar un espacio solidario.
Finalmente, expresó su expectativa de convocar a una amplia participación y lograr que los asistentes se lleven una mejor comprensión sobre por qué la música tiene un efecto tan profundo en las personas.

