Tras un 2025 con resultados positivos, Shalom comenzó este año con nuevos desafíos, entre ellos su reciente participación en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), uno de los espacios más importantes del país para el deporte de elite.
La joven explicó que competir en ese escenario “permite medir el nivel actual y detectar qué aspectos hay que mejorar”, especialmente al inicio de la temporada. “Son las primeras competencias del año y sirven para ver dónde estamos parados de cara a los objetivos más importantes”, señaló.
Un camino que comenzó en la infancia
Shalom recordó que su vínculo con el atletismo comenzó desde muy pequeña, influenciada por su entorno familiar. “Mis hermanas ya entrenaban y competían; yo las veía y quise hacer lo mismo”, relató. A los nueve años disputó su primer campeonato provincial, y desde entonces inició un proceso sostenido de crecimiento.
Ese recorrido la llevó a destacarse a nivel nacional y, tras la pandemia, a lograr su primera clasificación internacional. “Pude representar a Argentina en un Sudamericano. Fue algo muy importante para mí”, expresó.
Para este año, Shalom tiene como principales objetivos la confirmación para el Sudamericano Universitario en Perú y alcanzar las marcas necesarias para clasificar al Sudamericano U23, que se realizará en Santa Fe.
El rol de la familia y la formación
Por su parte, Lorenzo Lescano, entrenador y referente del atletismo local, repasó la historia de la Agrupación CACCE “Las Águilas” que dirige desde 2006, con un fuerte enfoque social. “La idea siempre fue que los chicos tengan un espacio a través del deporte y se formen como personas. Primero está el estudio o el trabajo; después, el atletismo”, remarcó.
Destacó que el deporte no solo forma atletas, sino también valores: “La responsabilidad, la constancia y el compromiso son fundamentales. Buscamos que los chicos sean un ejemplo dentro y fuera de la pista”.
Asimismo, subrayó que nunca hizo diferencias entre sus hijas y el resto de los atletas. “En el entrenamiento son todos iguales. A mi familia le exijo incluso más, porque deben ser el ejemplo para quienes se están iniciando en la agrupación”, afirmó.
Entrenamiento, sacrificio y organización
La rutina de Shalom refleja el nivel de exigencia del alto rendimiento. Durante el verano realizó doble turno de entrenamiento, combinando actividad física, trabajo y colaboración en la escuelita de iniciación. “Arrancaba temprano, entrenaba, iba a trabajar, luego volvía a entrenar y sumaba gimnasio. Ahora también estoy incorporando los estudios”, detalló.
Uno de los mayores desafíos es la preparación en pruebas con obstáculos, debido a la falta de infraestructura específica en la ciudad. “Muchas veces llegamos a competir sin haber podido entrenar en condiciones ideales”, indicó.
Competir con limitaciones
Durante la charla, se destacó la diferencia entre los atletas argentinos y los de otros países en cuanto a recursos. Lorenzo fue contundente: “Muchas veces tenemos que autogestionar los viajes, golpear puertas y pedir ayuda. No siempre están dadas las condiciones”.
En varias oportunidades, incluso, debieron resignar competencias internacionales por cuestiones físicas o económicas. “No sirve ir a competir si no estás al 100%, sobre todo cuando enfrente tenés atletas de primer nivel mundial”, explicó.
A pesar de estas dificultades, valoró el apoyo recibido a nivel local y el esfuerzo constante para que los deportistas puedan competir. “Hacemos lo imposible para que los chicos tengan roce con los mejores, porque ahí es donde realmente se crece”, sostuvo.
La pista y la convivencia
También se abordó la reciente polémica sobre el uso de la pista de atletismo. Ambos coincidieron en la necesidad de convivencia y respeto entre las distintas actividades.
“Es un espacio público y tiene que ser para todos, pero también hay que entender que hay entrenamientos específicos que requieren ciertas condiciones”, explicó Shalom, quien remarcó la importancia de cuidar zonas como el cajón de salto o las áreas de lanzamiento.
Lorenzo, en tanto, apeló al diálogo: “Nosotros pedimos permiso y tratamos de organizarnos. No se trata de discutir, sino de convivir y respetar el trabajo de cada uno”.
El valor de representar
Para la atleta, vestir los colores de Balcarce y de la Argentina implica una gran responsabilidad. “Es algo muy lindo, pero también exige dar lo mejor. Hay mucha gente que te apoya y eso te impulsa a seguir”, expresó.
Su padre destacó la importancia de la concentración y el compromiso en cada competencia. “Cuando viajamos, vamos a competir. Después hay tiempo para conocer, pero primero está la responsabilidad”, señaló.
Un mensaje para los jóvenes
Al cierre, ambos dejaron un mensaje para quienes están dando sus primeros pasos en el deporte. Lorenzo invitó a sumarse al atletismo como herramienta para la salud y el desarrollo personal: “No hace falta ser profesional; lo importante es moverse, tener constancia y disfrutar”.
Shalom alentó a los jóvenes a animarse: “Nada es imposible si hay esfuerzo y objetivos. El deporte te abre puertas, te permite conocer gente y crecer en muchos aspectos”.
Con más de dos décadas de trabajo y una familia atravesada por el deporte, los Lescano representan una historia de perseverancia, vocación y compromiso, donde el atletismo es mucho más que una competencia: es un estilo de vida.
