El dato indica que el consumo per cápita de carne vacuna en el país se ubica actualmente en 47,3 kilos anuales, lo que representa una caída interanual del 2,5%, considerando el promedio móvil de los últimos doce meses.
El reporte precisó que esta merma implica una baja de 1,2 kilos por habitante por año, lo que consolida el menor nivel de consumo en dos décadas y lo aleja del máximo registrado en ese período (68,4 kilos en 2008).
En este contexto, el consumo aparente de carne vacuna habría retrocedido un 13,8% entre enero-febrero de 2025 y el primer bimestre de 2026, equivalente a 332,7 mil toneladas r/c/h (unas 53,2 mil toneladas menos).
La caída del consumo total en los primeros meses del año está vinculada tanto a una merma en la producción —que descendió 9,1% interanual, con una contracción de 45,5 mil toneladas en términos absolutos— como al incremento sostenido de los precios.
En cuanto a los valores, la carne viene registrando una fuerte aceleración en los últimos meses. En febrero, el aumento fue del 7,0% mensual, impulsado tanto por los cortes vacunos como por el pollo entero.
Entre los cortes, el precio promedio de la carne vacuna subió 7,4% en febrero. Las mayores alzas se observaron en la paleta y el cuadril (8,1%), seguidos por la nalga (8,0%). En tanto, la carne picada común aumentó 7,1% y el asado, 5,7%.
De este modo, el kilo de asado alcanzó un precio promedio de $16.852,4; el cuadril, $19.792,7; y la nalga, $20.527,5. Por su parte, la paleta se ubicó en $15.817,9 y la carne picada común en $9.521,4.
En productos derivados, la caja de hamburguesas congeladas (por cuatro unidades) subió 7,4% mensual y se ubicó en $6.854,1. A su vez, el pollo entero registró un incremento del 10,2% mensual, alcanzando los $4.489 por kilo.
En la comparación interanual, el precio de la carne y sus derivados encabezó las subas dentro del rubro alimentos, con un alza del 54,1%, mientras que el promedio de los cortes vacunos relevados mostró un incremento del 63,6%, muy por encima de la inflación oficial del período (33,1%).
Desde CICCRA explicaron que este comportamiento responde a “un proceso de recomposición de los precios relativos de los animales en pie, producto de la restricción de oferta generada por la adversidad climática en años anteriores”.
Entre los cortes, el asado lideró las subas interanuales con un 67,6%, seguido por el cuadril (65,9%), la paleta (65,7%), la nalga (62,1%) y la carne picada común (56,6%). En tanto, las hamburguesas congeladas aumentaron 55,3% anual y el pollo entero, 45,0%.
Fuente: Noticias Argentinas
