A lo largo de la charla, Caro reconstruyó sus inicios, que se remontan a su juventud, incluso antes de cumplir con el servicio militar. Con apenas 20 años, fue destinado a Comodoro Rivadavia, donde no solo continuó cantando, sino que también tuvo la oportunidad de presentarse en televisión. “Cantaba temas de Leo Dan y de otros artistas de la época. Fue una experiencia inolvidable, con una gran respuesta del público”, recordó.
Su historia personal está atravesada por momentos difíciles, como la pérdida de su madre a muy temprana edad, lo que lo llevó a criarse con su abuela en Córdoba. Con el tiempo, su padre se radicó en Balcarce en busca de trabajo, y años más tarde Caro se instaló definitivamente en la ciudad, donde comenzaría a forjar su identidad artística. “Acá empecé con las serenatas, saliendo con amigos a cantar en las noches. Ese fue el verdadero inicio de todo”, señaló.
En ese camino, recordó con cariño a sus primeros compañeros musicales, con quienes recorría las calles llevando canciones románticas, folklóricas y populares. “Salíamos tres, uno hacía cumbia, otro folklore y yo lo romántico. Era una época muy linda”, rememoró.
Uno de los capítulos más importantes de su carrera fue su paso por “Los Electrónicos”, una de las bandas más recordadas de la escena local. Allí permaneció durante más de dos décadas, participando en giras, bailes y grabaciones. Caro destacó especialmente la figura del recordado Osvaldo Fichetto, a quien consideró clave en su desarrollo artístico. “Él fue un creador, un impulsor. Grabamos nuestros primeros temas y vivimos momentos inolvidables”, expresó.
Durante esos años, el cantante compartió escenario con importantes artistas y grupos de la música popular, lo que le permitió nutrirse de distintas experiencias. Entre las anécdotas más destacadas, mencionó su encuentro con Beto Orlando, quien lo invitó a cantar junto a él en una presentación en Mar del Plata. “Fue un gesto muy grande de su parte. Son momentos que uno guarda para siempre”, afirmó.
A lo largo de su carrera, Caro desarrolló un repertorio amplio, con fuerte presencia de la música melódica y romántica, rindiendo tributo a grandes referentes como Marco Antonio Solís, Sandro, Roberto Carlos y Nino Bravo, entre otros. “Siempre traté de respetar las versiones originales y cantar lo más parecido posible”, explicó.
En ese sentido, destacó una de sus cualidades vocales: el uso del falsete, un recurso que le permitió interpretar canciones exigentes en registros altos. “Era un don que tenía, y eso me ayudó mucho en mi carrera”, comentó.
La entrevista también permitió abordar su presente. Si bien decidió alejarse de la actividad musical de manera regular hace algunos meses, el vínculo con la música sigue intacto. “Hace seis u ocho meses colgué el micrófono, pero sigo grabando temas en casa. No puedo dejarlo”, confesó. Además, relató que continúa realizando presentaciones puntuales, especialmente en eventos privados donde el público lo sigue convocando.
En ese proceso, destacó el acompañamiento fundamental de su pareja, Mariel, a quien definió como “una gran compañera de vida”. “Ella me ayuda con las pistas, las grabaciones, con todo. Es clave en esta etapa”, aseguró.
Otro de los ejes de la charla fue la evolución de la música a lo largo del tiempo. Caro reflexionó sobre los cambios en los estilos, las letras y la industria musical, marcando una diferencia entre las composiciones de décadas pasadas y algunas tendencias actuales. “Antes había letras más trabajadas, más profundas. Hoy es distinto, pero igual hay que adaptarse”, opinó.
En ese sentido, valoró especialmente el rol de la tecnología y las redes sociales, que le permitieron llegar a nuevas audiencias. “Para mí ha sido un regalo. Subís un tema y ves la respuesta de la gente, las reproducciones. Antes eso no existía”, destacó.
La entrevista también dejó lugar para el recuerdo de antiguas costumbres, como las serenatas o los bailes de campo, donde la interacción social tenía códigos muy distintos a los actuales. “Había que pedir permiso para sacar a bailar. Era otra época, con mucho respeto”, relató.
Finalmente, Caro dejó un mensaje para quienes están dando sus primeros pasos en la música: “Hay muchos que cantan muy bien pero no se animan. Lo importante es tomar la decisión y salir. Después el camino se va haciendo”.
Con una vida atravesada por la música, los escenarios y el contacto con la gente, Sarín Caro se consolidó como una de las voces más representativas de Balcarce, manteniendo viva una tradición musical que sigue emocionando a distintas generaciones.
