River, que sufrió la temprana lesión de Lucas Driussi —reemplazado por Maximiliano Salas—, dominó la posesión durante la primera mitad, con pasajes de buen juego asociado, aunque le costó generar peligro sobre el arco defendido por Leandro Brey. En los minutos finales de esa etapa, Paredes filtró dos pases profundos para Miguel Merentiel, quien en la segunda acción remató, pero su disparo fue bloqueado por la mano extendida de Lautaro Rivero.
El árbitro Darío Herrera revisó la jugada en el VAR y sancionó penal para Boca. Paredes engañó a Santiago Beltrán y abrió el marcador desde los doce pasos. El capitán xeneize celebró con el clásico “Topo Gigio”, dedicado a Juan Román Riquelme, y besando el escudo de la camiseta. Así, la visita se fue al descanso en ventaja.
El equipo de Úbeda cerró mejor la primera mitad y también inició el complemento con mayor intensidad, incluyendo un remate de Santiago Ascacíbar que fue contenido por Beltrán. Luego de ese arranque con presión alta, Boca se replegó en su campo y apostó al contraataque con eficacia: River insistió, pero Brey casi no intervino, sostenido por el gran trabajo defensivo de Di Lollo. En ofensiva, Exequiel Zeballos contó con tres chances claras para ampliar la ventaja, todas neutralizadas por el arquero rival.
Sobre el final, se produjo una jugada polémica: Lautaro Blanco empujó a Lucas Martínez Quarta dentro del área cuando el balón estaba por caer. River reclamó penal, pero Herrera dejó seguir y el VAR no intervino.
Boca se impuso 1 a 0 en el Monumental, estiró la diferencia en el historial reciente a seis partidos y le dio el primer golpe a la etapa de Eduardo Coudet en Núñez, que llegaba con una racha de seis triunfos y un empate. El Xeneize quedó tercero en la Zona A, mientras que el Millonario se ubica segundo en la Zona B, a una fecha del cierre de la primera fase. El Superclásico se tiñó de azul y amarillo.
