De acuerdo con el relato de residentes de la zona, serían alrededor de doce equinos los que circulan libremente tanto de día como de noche, situación que genera temor entre automovilistas y peatones ante la posibilidad de accidentes.
Los animales se desplazan constantemente por diferentes calles y, en algunos casos, incluso ingresaron a viviendas en busca de agua, lo que incrementó la inquietud de las familias del lugar.Hasta el momento no habría aparecido ningún responsable de los caballos y los vecinos solicitaron la intervención de las autoridades competentes para evitar mayores inconvenientes y encontrar una pronta solución al problema.

