Con un tono muy crítico hacia el Gobierno nacional, el exjefe comunal planteó que el país atraviesa una etapa de fuerte deterioro económico y social, al tiempo que llamó al justicialismo a reorganizarse con dirigentes preparados y una estrategia política más amplia.
Críticas al modelo económico y preocupación por el deterioro social
Durante buena parte de la entrevista, el Ing. Pérez cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional y aseguró que observa un desgaste creciente en la calidad de vida de amplios sectores de la sociedad.
A su entender, el ajuste impacta especialmente sobre la clase media, que históricamente logró sostener determinados niveles de consumo y estabilidad. Señaló que muchas familias comenzaron a resignar gastos que antes formaban parte de la normalidad cotidiana y sostuvo que ese proceso tiene consecuencias económicas, pero también emocionales y sociales.
En ese marco, describió situaciones de pérdida del poder adquisitivo y sostuvo que cada vez percibe más manifestaciones de preocupación e incertidumbre en conversaciones cotidianas con vecinos.
También cuestionó el estilo político del Presidente y expresó preocupación por lo que definió como una creciente confrontación institucional y discursiva.
Defensa del rol del Estado y cuestionamientos al ajuste sobre áreas estratégicas
Otro de los ejes centrales de sus declaraciones estuvo vinculado al funcionamiento del Estado.
Pérez sostuvo que siempre es válido discutir la eficiencia y la calidad del gasto público, pero rechazó que las reducciones se realicen únicamente bajo criterios presupuestarios.
Puso como ejemplo organismos vinculados con la investigación científica, el control tecnológico, la salud y la producción agropecuaria, y expresó preocupación por el debilitamiento de estructuras que —según indicó— demandaron décadas de construcción y formación profesional.
Además, planteó que el país corre el riesgo de perder capacidades estratégicas desarrolladas históricamente en áreas como ciencia, tecnología, energía y desarrollo productivo.
“Queremos un Estado eficiente, claro que sí, pero no destruir capacidades que costaron generaciones construir”, resumió.
Lamentó que algunas personas proclamen públicamente la necesidad de achicar el Estado, pero no duden en servirse de él y ampliarlo cuando les conviene a ellos o a sus intereses.
Autocrítica y reconstrucción: el desafío del peronismo
Al analizar el presente del peronismo, Pérez reconoció que el espacio atraviesa una etapa compleja y admitió que parte del desgaste político debe ser asumido.
Sostuvo que la derrota electoral dejó una imagen negativa que obliga al movimiento a reconstruir confianza y volver a generar expectativas.
Sin embargo, consideró que el análisis debe hacerse con una mirada más amplia sobre el contexto económico y social que atravesaron las últimas gestiones.
Afirmó que el desafío inmediato pasa por ofrecer dirigentes preparados, proyectos sólidos y evitar improvisaciones.
En ese sentido, marcó diferencias con la lógica de construcción basada únicamente en nombres o posicionamientos personales.
“Hay que presentar candidatos serios y programas serios”, sostuvo.
Kicillof y la necesidad de una conducción política más fuerte
José Luis Pérez también dedicó parte de la entrevista a analizar el escenario bonaerense.
Consideró que el gobernador Axel Kicillof mantiene niveles importantes de respaldo dentro del peronismo, aunque entendió que todavía falta consolidar un esquema de conducción política más definido.
Comparó la actualidad con otras etapas históricas del justicialismo bonaerense y recordó que anteriormente existían estructuras más activas de articulación territorial entre municipios, dirigentes y secciones electorales.
Según señaló, hoy observa ministros técnicamente preparados, pero con menor desarrollo político territorial.
Para Pérez, la conducción política requiere presencia constante, construcción de acuerdos y capacidad para ordenar intereses diversos.
