La novedad es que el PRO salió a pedir explícitamente la salida del ministro coordinador y amenaza con dar quórum en la Cámara de Diputados durante la sesión solicitada por la oposición para el próximo 23 de junio. El temario incluye seis expedientes que van desde pedidos de informes hasta solicitudes de interpelación y mociones de censura.
"No hay una postura definida. Estamos instando a que el Gobierno corra a Adorni. Tiene ocho días", señalaron desde el bloque que preside Cristian Ritondo.
Desde la UCR bajaron el tono del planteo realizado por el PRO y señalaron que habrá una reunión del interbloque Fuerzas del Cambio —integrado también por el MID y referentes como Karina Banfi— para definir una postura común entre martes y miércoles.
En la fallida sesión del pasado 13 de mayo, que finalmente fue suspendida por la propia oposición ante la falta de apoyos suficientes, el PRO, la UCR y el sector más dialoguista de Provincias Unidas habían decidido no dar quórum para evitar tensiones con el Gobierno nacional. Sin embargo, el escenario político cambió considerablemente desde entonces.
La presentación de la declaración jurada de Adorni y las explicaciones que brindó públicamente sobre su patrimonio, sumadas a cuestionamientos previos expresados por distintos sectores políticos, desataron una fuerte controversia que hoy pone en duda su continuidad dentro del Gabinete.
El malestar no solo unificó al peronismo y a los bloques de izquierda, sino que también comenzó a resquebrajar el respaldo de algunos aliados del oficialismo.
Sectores dialoguistas, gobernadores e incluso la vicepresidenta Victoria Villarruel se sumaron a los reclamos para exigir que el funcionario brinde explicaciones formales ante el Congreso, al considerar insuficientes las respuestas ofrecidas públicamente.
Al pedido de sesión especial en Diputados, firmado por Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, Provincias Unidas y distintos monobloques, se sumó días atrás un proyecto de resolución impulsado por el peronismo en el Senado para interpelar a Adorni y promover una moción de censura.
El interbloque que preside José Mayans solicitó la convocatoria a una "sesión urgente" para tratar la iniciativa, que obligaría al ministro coordinador a comparecer ante la Cámara alta en un plazo máximo de siete días.
Para aprobar tanto los pedidos de interpelación como las mociones de censura, la oposición necesita reunir una mayoría especial de dos tercios en ambas cámaras, ya que los expedientes llegarían al recinto sin dictamen de comisión.
Se trata de un número que hoy aparece lejano para la oposición. Por eso, la estrategia inmediata apunta a conseguir quórum y avanzar con el emplazamiento de las comisiones correspondientes para destrabar el tratamiento de los proyectos.
De concretarse, el oficialismo se vería obligado a habilitar el debate en ámbitos legislativos que hasta ahora permanecen cerrados al tratamiento de estas iniciativas, prolongando la discusión pública sobre el caso.
Sin ese paso previo, la oposición no tendría posibilidades de avanzar en las comisiones, ya que estas son conducidas mayoritariamente por representantes alineados con el oficialismo.
Todo el proceso parlamentario —desde el emplazamiento hasta la emisión de dictámenes— demandaría al menos un mes.
Para entonces, el Gobierno podría haber definido el futuro político de Adorni, cuya situación continúa bajo observación en medio de la polémica generada por presuntas inconsistencias y omisiones en sus declaraciones juradas patrimoniales.
Fuente: Diario Popular
