Al referirse a la realidad que atraviesa el espacio cultural, explicó que “La Casa del Fondo anda bien en tanto y en cuanto el esfuerzo de todos quienes la integran y la ponen en marcha es constante”, aunque reconoció que el contexto económico hace cada vez más difícil sostener una institución independiente.
“Cada vez es más difícil pagar el alquiler, pagar el gas, pagar la luz, pagar el agua. Los esfuerzos de quienes integran una asociación civil sin fines de lucro tienen que ser cada vez mayores para que la institución funcione de la misma forma que en otro momento”, señaló.
Un espacio para producir y compartir cultura
Durante la entrevista destacó el trabajo permanente de La Casa del Fondo como lugar de encuentro para artistas y público.
“Allí se siguen realizando eventos que les dan la oportunidad a los artistas locales de producir, mostrar su trabajo y generar sus propios públicos”, indicó.
Además, defendió una concepción amplia y participativa de la cultura. “Cualquiera puede producir cultura. Todos podemos producir cultura. Lo que tenemos que generar es el acceso, después la apropiación y finalmente el uso. Eso es la cultura popular”, afirmó.
Cristaldo también cuestionó la mirada que minimiza el rol de la cultura
“Si hay algo que ha sido menospreciado desde el contexto político actual es la cultura, como si fuera algo que nos pasa por el costado y no algo que nos constituye. La cultura es constituyente”, expresó.
En ese sentido, afirmó que muchas veces se reduce el concepto a un pequeño grupo de artistas, cuando en realidad atraviesa todos los aspectos de la vida cotidiana.
“Identifican a la cultura con cuatro o cinco que tocan la guitarrita, dos o tres que pintan o algunos que hacen teatro. Pero no identifican a la cultura con que los jubilados tengan o no tengan medicamentos. Eso también es cultura”, aseguró.
Para Cristaldo, el arte cumple un papel fundamental en la construcción de una sociedad más consciente. “Cuanta más gente dedicada a la cultura hay, más se puede transformar la cultura, porque transformar la cultura es transformar el orden social”, sostuvo, agregando que “el arte ayuda enormemente a generar conciencia”.
Como ejemplo del poder cultural recordó el papel que tuvo la industria cinematográfica estadounidense: “¿Qué habría sido de la hegemonía de Estados Unidos sin Hollywood? No habría existido”.
Improvisación: crear sin guion
Consultado sobre el Taller de Improvisación teatral, Cristaldo invitó a participar en él, el cual se desarrolla todos los martes de 20.15 a 22.15. “La improvisación es realmente bonita porque es hacer teatro instantáneo, es vivir haciendo teatro”, explicó.
Según detalló, el improvisador trabaja sin un texto previo, aunque respaldado por una sólida técnica. “El guion sostiene al actor porque le dice qué hacer y qué decir. El improvisador está al borde del acantilado y tiene que tirarse”, graficó.
Uno de los aspectos más atractivos es la participación del público, que propone personajes, lugares y situaciones. “Podemos preguntar quién es el personaje y alguien responde: un tintorero vietnamita. Otro dice que está en Washington y otro que quiere entrar a la Casa Blanca. Desde ahí comienza la historia y cualquier cosa puede suceder”, relató entre risas.
También explicó que los espectadores pueden modificar la velocidad de las escenas o definir el género del desenlace. “La intervención del público garantiza que realmente se está improvisando. No hay nada escrito”, remarcó.
Teatro para toda la familia
El actor adelantó que actualmente ensaya una nueva obra titulada “Trece Martes”, una comedia de enredos con tres personajes. “Se nos ocurrió hacer una comedia pasatista, de equívocos, para toda la familia. Es divertido hacer cosas que uno no está acostumbrado a hacer”, comentó.
La historia gira en torno a una pareja que atraviesa una difícil situación económica mientras espera la llegada de otro matrimonio para cenar. Sin embargo, el invitado nunca aparece porque su avión aparentemente cayó al mar, al mismo tiempo que el dueño de casa descubre que ganó un importante premio de lotería. “A partir de ahí empiezan los ocultamientos y una serie de situaciones muy divertidas”, adelantó.
Sobre los tiempos del teatro independiente en Balcarce, explicó que los ensayos suelen extenderse porque los actores solo pueden reunirse una o dos veces por semana. “Difícilmente una obra pueda estar lista antes de cuatro meses de ensayo, pero esperamos estrenarla este año”, indicó.
“El teatro es catártico”
En el tramo final de la entrevista recordó con cariño “Esperando el lunes”, obra que protagonizó junto a “Nito” Lescano, y compartió una reflexión sobre el oficio del actor.
“Muchos dicen que el teatro es catártico y que sana. Eso ocurre cuando termina la función, se apagan las luces, llega el aplauso y uno ni siquiera sabe por qué lo están aplaudiendo porque estuvo viviendo la vida de otro. Cuando uno llega a ese punto son dos mil horas de vuelo de terapia”, concluyó.
