La medida fue adoptada como última opción, luego de múltiples gestiones, instancias de diálogo y la búsqueda de soluciones internas para resolver la problemática.
Según explicaron desde el gremio, durante los últimos meses los integrantes del servicio realizaron importantes esfuerzos para sostener la atención con una dotación mínima de personal y en un contexto de sobrecarga laboral permanente. Sin embargo, advirtieron que la situación llegó a un punto crítico y que, de continuar en estas condiciones, podría verse comprometida la seguridad tanto de los pacientes como de los trabajadores.
Indicaron además que la medida tiene como objetivo generar una nueva instancia de diálogo con las autoridades para abordar de manera definitiva las acciones necesarias que permitan recomponer el servicio de forma segura y sostenible.
Como consecuencia de la retención de tareas, los estudios programados y aquellos correspondientes a la demanda espontánea podrán verse restringidos o reprogramados, de acuerdo con la disponibilidad real del equipo de trabajo.
“Sabemos que esta situación genera preocupación y posibles demoras, y pedimos a la comunidad su comprensión. La medida no busca perjudicar a los pacientes, sino protegerlos, evitando errores derivados del exceso de carga laboral y garantizando la continuidad del servicio”, expresaron desde el STM.
Mientras se mantenga la medida de fuerza, el servicio priorizará exclusivamente las urgencias, los controles obstétricos, los estudios de pacientes internados y aquellas situaciones clínicas consideradas impostergables.
