Durante su paso por FM 104.9, Cristian Méndez explicó cómo surgió su participación en el proyecto. “Vino la propuesta de una serie de vecinos. Yo tuve mucha vinculación con Tres Esquinas porque la mamá de mis hijos es de ahí y siempre hubo un cariño especial con ese lugar”.
Contó que el grupo convocante le planteó la posibilidad de acompañar el proceso de recuperación y decidió sumarse. “Me vinieron a ver para dar una mano y me pareció maravilloso. Cuando hay gente con ganas de hacer cosas, uno tiene que acompañar”.
Trabajo colectivo, aportes y reconstrucción
Méndez remarcó que uno de los aspectos más valiosos del proyecto fue la participación comunitaria. Lejos de depender de un único aporte, explicó que el avance se logró gracias a pequeñas colaboraciones que fueron construyendo el resultado final. “Uno donó una chapa, otro donó otra chapa, otro un tanque, otro materiales, y así se fue armando”.
Indicó además que detrás del trabajo hubo esfuerzo sostenido y muchas horas destinadas a recuperar un espacio que presentaba un importante deterioro. “Había mucho por hacer. El club estaba muy venido abajo, con sectores que hubo que reconstruir prácticamente desde cero”.
Una fecha marcada: septiembre como objetivo
En medio del entusiasmo por los avances, Méndez dejó una definición que despertó expectativa. Adelantó que el objetivo es que el club vuelva a abrir sus puertas durante el mes de septiembre. “Le vamos a tirar una primicia: si Dios quiere, la inauguración va a ser en septiembre”.
Aclaró que todavía quedan tareas por completar. “Falta trabajo de pintura y detalles, pero ya está limpio, se avanzó con infraestructura y ya bajaron la luz”.
Recuperar un lugar para volver a encontrarse
Más allá del edificio, Méndez insistió en que el verdadero valor está en recuperar el sentido social que históricamente tuvieron este tipo de instituciones. Recordó que hace poco más de veinte años los clubes rurales mantenían una intensa actividad. “Yo a todos estos clubes los vi funcionar. Se hacían bailes, encuentros, almuerzos, había vida”.
En ese sentido reconoció que los tiempos cambiaron y que ya no será igual que décadas atrás. “Somos conscientes de que no va a volver a ser exactamente lo que era cuando toda la comunidad vivía alrededor del club”.
Sin embargo, sostuvo que recuperar estos espacios sigue teniendo un enorme sentido. “Que vuelva a haber almuerzos, encuentros, que una escuela tenga dónde hacer una actividad o que las familias vuelvan a reunirse, eso ya vale muchísimo”.
Un salón con historia y capacidad para reunir a cientos de personas
Méndez describió también las características del lugar. Señaló que el salón tiene capacidad para unas 200 personas y recordó que en otros tiempos llegaron a realizarse encuentros mucho más grandes. “Dicen que en los famosos almuerzos se armaban carpas afuera y llegaban a reunir más de quinientas personas”.
Para el referente cultural, volver a abrir las puertas del club representa recuperar una parte importante de la identidad rural del distrito. “Lo importante es que vuelva a estar en marcha y que vuelva a tener vida”.
Con septiembre en el horizonte y el trabajo avanzando, el histórico Club Tres Esquinas parece acercarse a una nueva etapa construida, esta vez, desde el esfuerzo colectivo y el deseo de volver a encontrarse.
