Ezequiel Avellaneda: “El verdadero triunfo es que los chicos sean felices y se formen con valores”

Detrás de una escuela de fútbol hay mucho más que entrenamientos, partidos y resultados. Hay historias, decisiones, tiempo, esfuerzo y una idea que se sostiene durante años. Esa fue una de las principales reflexiones que dejó Ezequiel Avellaneda durante su paso por “La Mañana de Infórmese Primero”, el programa que se emite por FM 104.9 de lunes a viernes de 10:00 a 11:30 hs.

El fundador de la Escuela de Fútbol Colegiales repasó el origen del proyecto, habló del crecimiento institucional, analizó el presente del deporte infantil y puso el foco en un concepto que repitió durante toda la entrevista: la formación.

Un sueño que nació mientras estudiaba

Avellaneda contó que la idea de crear una escuela de fútbol nació durante sus años de formación académica en Mar del Plata, donde estudió el profesorado de Educación Física.

Con el objetivo claro de regresar a Balcarce y trabajar en el fútbol infantil, comenzó un camino que en diciembre de 2010 tuvo su punto de partida. “Era un sueño muy personal. Siempre tuve claro que quería volver a la ciudad y trabajar con chicos porque es algo que me apasiona”, recordó.

Los comienzos fueron sencillos y alejados de la estructura actual: cinco alumnos entrenando en una cancha del Cerro “El Triunfo” y sin un espacio propio. Con el paso del tiempo, el crecimiento obligó a buscar otros lugares para desarrollar las actividades. Pasaron por gimnasios y predios alquilados hasta lograr acceder, mediante gestiones con el Municipio, al predio que actualmente ocupa la institución.

Hoy, más de una década después, Colegiales supera los cien alumnos.

Mucho más que enseñar fútbol

Durante la charla, Avellaneda insistió en que el objetivo principal nunca fue únicamente deportivo. Para él, el rol del formador tiene una responsabilidad mucho más amplia: acompañar el crecimiento de los chicos y transmitir valores.

“La prioridad es enseñar educación, respeto, compromiso y convivencia. El deporte es una herramienta enorme para formar personas”, explicó.

La escuela recibe niños y niñas desde los tres años y trabaja hasta los doce, etapa en la que los alumnos egresan y continúan su recorrido deportivo en otras instituciones o eligen otras disciplinas. En ese sentido, destacó el crecimiento de la participación femenina.

Actualmente trabajan con grupos mixtos y cada vez son más las niñas que se acercan a practicar fútbol desde edades tempranas.

La construcción de un espacio propio

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista fue cuando repasó el esfuerzo colectivo que permitió consolidar el predio de Colegiales. Avellaneda destacó que detrás del crecimiento existe una tarea silenciosa que realizan dirigentes, familias y colaboradores.

Mantener una institución implica afrontar costos permanentes y sostener tareas que muchas veces no se ven: mantenimiento, servicios, organización de eventos y generación de recursos.

“El secreto es rodearse de buenas personas y trabajar. Nosotros tenemos una comisión muy comprometida y muchas familias que colaboran todos los días”, señaló.

También remarcó que sostener una institución requiere tiempo y resignar momentos personales y familiares.

El cambio social y el rol de los padres

Uno de los pasajes más profundos de la entrevista estuvo relacionado con los cambios que observa en las familias y cómo eso impacta en el deporte.

Avellaneda consideró que hoy existe una tendencia creciente a trasladar responsabilidades hacia las instituciones educativas o deportivas. “La educación empieza en casa. Nosotros acompañamos y contenemos, pero el ejemplo siempre tiene que venir de los adultos”, afirmó.

También habló sobre situaciones frecuentes en el fútbol infantil, donde muchas veces los protagonistas terminan siendo los padres y no los chicos.

Desde su mirada, el acompañamiento debe enfocarse en estimular el esfuerzo y no en generar presión. Recordó que años atrás, cuando un chico no jugaba, el mensaje era mejorar y seguir intentando; mientras que hoy observa con más frecuencia reclamos inmediatos.

Para él, el aprendizaje, la paciencia y el respeto siguen siendo fundamentales.

El deporte como herramienta de contención

Otro eje central fue el rol social de la institución. Avellaneda explicó que Colegiales trabaja desde hace años con una fuerte mirada inclusiva y destacó experiencias de articulación con espacios de contención infantil. “La idea siempre fue que cualquier chico pueda hacer deporte más allá de su realidad económica”, expresó.

Contó que durante mucho tiempo recibieron chicos derivados desde espacios de protección y acompañamiento, entendiendo al deporte como una alternativa saludable y un espacio de integración. Según explicó, el objetivo es que todos tengan igualdad de oportunidades.

El crecimiento del fútbol infantil en Balcarce

Consultado por la actualidad del fútbol local, Avellaneda sostuvo que el crecimiento fue muy importante. Recordó que años atrás costaba completar categorías y que existían menos instituciones participando. Hoy observa una realidad diferente.

“Hay más clubes, más chicos jugando y más participación. El desafío ahora es cuidar ese crecimiento y valorar a quienes trabajan con los chicos”, indicó.

También expresó preocupación por hechos de inseguridad que afectan a instituciones deportivas y llamó a proteger espacios que cumplen una función social fundamental.

Torneos, homenajes y reconocimiento a los formadores

La entrevista también permitió repasar la actividad actual de Colegiales. Avellaneda destacó la realización del Torneo Apertura, desarrollado en homenaje a Alberto Jáuregui, y adelantó el inicio del Torneo Clausura, que reconocerá a Carlos Latorre y Eduardo “Perico” Bibbo.

Subrayó que estos homenajes buscan reconocer en vida a quienes dedicaron décadas al fútbol infantil. “Son personas que dejaron valores y siguen trabajando por los chicos. Hay que reconocerlos mientras puedan disfrutarlo”, expresó.

Un sueño cumplido… y otro por cumplir

Sobre el cierre llegó una pregunta que dejó una respuesta cargada de emoción. Consultado sobre qué sueño le falta cumplir con Colegiales, Avellaneda respondió que el primero ya está logrado: haber creado una escuela.

Ahora tiene otro desafío. “Mi sueño es que Colegiales exista para siempre. Que pasen dirigentes, profesores, generaciones y que siga estando para darle oportunidades a los chicos”.

Y cuando tuvo que resumir en una sola palabra el significado de la institución que creó hace 16 años, eligió una que atravesó toda la entrevista: “formación”.

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